El campo de la Región Sur que puede convertirse en un negocio de miles de dólares: la millonaria cifra que ya miden en el suelo

Los productores de Maquinchao ya tienen los estudios de suelo terminados y el Ente de la Región Sur avanza con la certificación para que los bonos de carbono empiecen a moverse. Lo que todavía no está definido es cuándo llega el primer pago y cuánto le queda a cada campo.

· 4 min de lectura
El campo de la Región Sur que puede convertirse en un negocio de miles de dólares: la millonaria cifra que ya miden en el suelo
El campo de la Región Sur que puede convertirse en un negocio de miles de dólares: la millonaria cifra que ya miden en el suelo

El Ente de la Región Sur tiene un objetivo claro: que los bonos de carbono empiecen a ejecutarse en 2027. Para eso ya avanzó con los estudios de suelo en casi 60.000 hectáreas y ahora trabaja en los trámites que faltan para certificar la captura de carbono, según informó el diario Río Negro.

«Las muestras ya están así que proyectamos, si todo sale bien, empezar en 2027», sostuvo Darío Ibáñez, presidente del Ente de la Región Sur. El arranque depende de completar el registro del proyecto y de tener en orden los datos para la certificación.

El piloto involucra a 16 productores de Maquinchao y apunta a que el manejo de los pastizales mejore la captura de carbono. La experiencia empezó entre febrero y abril de 2025, con reuniones técnicas y la selección de los primeros campos.

De las imágenes satelitales al laboratorio

La primera etapa fue un diagnóstico con imágenes satelitales para evaluar si los campos tenían viabilidad para capturar carbono. Después vino la prefactibilidad: puntos GPS, análisis de las aguadas y estado de los pastizales. Toda esa documentación inicial se presentó a Verra, una de las certificadoras internacionales del mercado de carbono.

El mecanismo se apoya en un proceso natural: durante la fotosíntesis, las plantas absorben dióxido de carbono (CO₂) de la atmósfera y una parte queda guardada en el suelo. Para saber cuánto almacena cada campo, el proyecto hizo muestreos y análisis en una superficie de 60.000 hectáreas. Las muestras tuvieron que viajar a Tucumán para medir con precisión.

Ibáñez aseguró que los estudios de minerales y de carbono «ya están terminados», aunque aclaró que todavía no tenía el informe en sus manos.

Según el Ente Región Sur, una hectárea de pastizal puede capturar en promedio una tonelada de CO₂, aunque el número varía según el ecosistema del terreno.

El «año cero» y las mediciones cada tres años

Los resultados van a fijar la línea de base, lo que el organismo llama «año cero», para comparar con las mediciones futuras y comprobar si el cambio en el manejo ganadero aumenta el carbono almacenado.

«Esta medición hoy nos da un punto de largada para decir estas son las condiciones que tiene el suelo», había señalado Ibáñez. Y agregó: «Después, cada tres años hay que volver a medir para ver si efectivamente se logró mejorar el carbono capturado en el suelo».

Con la captura cuantificada, la certificadora debe evaluar los datos y definir si esos volúmenes pueden transformarse en créditos comercializables. Mientras tanto, el Ente busca completar su registro ante Verra. Ibáñez reconoció que los cambios en las plataformas y los nuevos requisitos demoraron el trámite.

Cuánto dinero puede mover

La iniciativa abre una expectativa económica para la ganadería de la Región Sur. Como referencia, Ibáñez señaló que un establecimiento de 3.000 hectáreas podría generar alrededor de US$ 90.000, con valores estimados de entre 20 y 30 dólares por tonelada de carbono.

El monto puede variar según las características de cada proyecto y las condiciones de comercialización. Si los créditos se venden por adelantado, por ejemplo, el precio podría ser menor, afirmó Ibáñez.

«Una empresa puede inclusive adelantarnos la compra de los bonos y que ese productor tenga la plata para hacer inversiones que son necesarias también dentro del campo para mejorar», explicó. Otra alternativa es que el propio Ente financie parte de las mejoras necesarias para cambiar el sistema de pastoreo.

El plan de la tierra, el paso que sigue

Para avanzar, el proyecto necesita definir un plan de manejo de la tierra para cada establecimiento: qué prácticas e inversiones hacen falta para cuidar los pastizales y aumentar su capacidad de capturar carbono.

«Una vez lleguen los resultados, continúa el plan de la tierra, cómo manejar el pastizal y qué inversiones deben hacer», indicó Ibáñez. En esa etapa se prevé usar herramientas de inteligencia artificial y datos de los campos para orientar las decisiones.

Entre las medidas que pueden mejorar las condiciones de los pastizales aparecen la rotación del pastoreo, la distribución del agua, el ajuste de cargas, la dotación de herramientas y tecnología, y los monitoreos periódicos. Cada práctica deberá adaptarse a las características de cada campo.

El piloto arrancó con una superficie menor en 2025 y se amplió hasta casi 60.000 hectáreas. La meta es vincular la producción ganadera con el manejo sustentable del suelo. Ahora falta completar la certificación y los planes de manejo para que los créditos puedan salir al mercado.

Más para leer

Pasaron de 2.000 a 60 litros por hectárea: el cambio que pone a prueba a los drones en la fruticultura del Alto Valle
Economía
Río Negro ya cobró US$100 millones de Vaca Muerta: en qué se gastaron y qué falta
Economía
El oleoducto que cambió la caja de los 39 municipios: quiénes reciben más y quiénes menos
Economía
El registro de alquileres turísticos en Viedma suma un requisito que antes no pedía
Economía
En la estepa llueve día tras día: el detalle que anticipa cuánto más pagarán por la lana
Economía
Diez toros de una cabaña del Valle Medio pasaron por la manga: qué buscaban los veterinarios
Economía