El campo correntino no levanta: cuatro motores clave siguen en rojo y el precio que recibe el productor se derrumba
¿Cuánto cobra hoy un productor correntino por lo que siembra y cosecha? El informe que mide la crisis del campo dejó a cuatro actividades clave de la provincia en rojo y un dato que preocupa.
El Semáforo de Economías Regionales que publica CONINAGRO volvió a encender las alarmas en Corrientes: arroz, forestación, cítricos dulces y yerba mate, cuatro actividades de peso en la provincia, siguen catalogadas "en rojo", es decir en crisis o con signos claros de crisis.
El informe, difundido esta semana con datos correspondientes a agosto, mostró un panorama desparejo en todo el país: 5 actividades en verde, 5 en amarillo y 9 en rojo. La única buena noticia del relevamiento fue la mejora de la actividad papera, que pasó de amarillo a verde respecto de la medición anterior.
La postal correntina, en cambio, no cambió. Salvo la ganadería bovina, que muestra cierta estabilidad, el resto de los motores productivos de la provincia continúa bajo alerta.
Cómo se mide el semáforo
El indicador analiza tres componentes para cada actividad. El primero es el negocio, que evalúa la evolución de precios y costos, tanto en la comparación mensual como interanual. El segundo es el productivo, que mide área o stock según corresponda, y la producción. El tercero es el mercado, que sigue las exportaciones, las importaciones y el consumo interno.
Entre las actividades en rojo se mantienen yerba mate, arroz, vino y mosto, hortalizas, algodón, leche, mandioca, forestal y cítricos dulces. En la mayoría de estos sectores el principal factor de deterioro está en el componente de negocio: los precios que reciben los productores quedaron prácticamente estancados o crecieron por debajo de la inflación, y al combinarse con el aumento de los costos se produjo un deterioro de los márgenes en términos reales.
Esa brecha entre precios y costos no solo golpea la rentabilidad. También condiciona las decisiones productivas y arrastra al resto de los componentes. La dinámica de precios responde a factores heterogéneos según la actividad: en algunos casos pesa una demanda contraída o sin dinamismo, vinculada a cambios en los patrones de consumo, a una menor capacidad de compra o a dificultades en otros eslabones de la cadena. En otros, las presiones llegan por el lado de la oferta, ya sea por sobreoferta o por una estructura de costos creciente que comprime los márgenes del productor.
Arroz: precio por debajo del promedio histórico
En agosto, el productor arrocero recibió $300.000 por tonelada, un 7% más que en julio. La comparación interanual muestra una mejora del 50%, pero partiendo de una base muy baja: en agosto de 2025 el valor rondaba los $200.000 por tonelada.
La serie a precios constantes deja el escenario en rojo: el valor actual está un 44% por debajo del promedio de los últimos cinco años, que ronda los $530.000 por tonelada.
Con la trilla finalizada, las proyecciones para la campaña 2025/26 estiman una superficie implantada de 200.000 hectáreas, un 13% menos que las 230.000 de la campaña anterior. En producción, se espera cerrar con 1,4 millones de toneladas, unas 200.000 menos que en 2024/25, lo que marca una caída interanual del 12,5%.
En el frente externo, las exportaciones de arroz de los últimos doce meses alcanzaron los USD 395 millones, una leve baja del 3,5% frente al período previo. Las importaciones, en tanto, sumaron 2,1 millones de dólares, con una caída del 57%.
Cítricos dulces: caída mensual y exportaciones en baja
El cajón de 18 kilos de cítricos dulces promedió en agosto una caída mensual del 9%, mientras que en la comparación interanual mostró un incremento del 5%. En términos reales, el valor está un 26% por debajo de su promedio de los últimos cinco años.
El área implantada alcanzó las 79.900 hectáreas, un 10% más que en la medición anterior. La producción de 2025 llegó a 1,5 millones de toneladas, una disminución del 11% respecto de la campaña previa.
El consumo per cápita de cítricos se estima en 17 kilos por habitante al año. Las exportaciones de los últimos doce meses sumaron 90 millones de dólares, con una caída interanual del 38%, y las importaciones alcanzaron 5,9 millones de dólares, un 20% menos.
Forestal: precios planchados y más ventas al exterior
En forestación, el componente de negocio se mantiene sin variaciones desde octubre del año pasado y acumula una suba interanual del 3%. En comercio exterior, las exportaciones llegaron a 196 millones de dólares, un 18% más que en el período anterior, mientras que las importaciones de los últimos doce meses totalizaron 195 millones de dólares, con un alza del 8%.
Yerba mate: el productor cobra la mitad que hace cinco años
El productor yerbatero recibió en agosto alrededor de $280.000 por tonelada de hoja verde, una caída real del 5% respecto del mismo mes del año anterior. A precios constantes, el valor promedio de los últimos cinco años ronda los $560.000, por lo que el precio actual sigue muy por debajo de sus niveles históricos.
El área cultivada se mantuvo estable en 231.000 hectáreas. En los últimos doce meses la producción alcanzó 809.000 toneladas, un 8% menos que el período anterior, cuando había llegado a 884.000 toneladas.
El consumo interno se sostiene en torno a los 6,3 kilos por habitante al año. Las exportaciones generaron ingresos por 132 millones de dólares, un 12% más, mientras que las importaciones sumaron 22 millones de dólares, un 10% menos.
Bovinos: el único sector que se mantiene estable
La ganadería bovina, otra actividad clave para Corrientes, mostró en agosto un precio al productor de $4.700 por kilo de novillito y $6.187 por kilo de ternero, con estabilidad mensual. En la comparación interanual, esos valores acumulan un aumento del 57%.
Según el último recuento al 31 de diciembre de 2025, el stock bovino se ubicó en 50,9 millones de cabezas, una leve caída del 1,4% respecto del relevamiento de 2024. La producción alcanzó 2.950.000 toneladas de res con hueso, un 7% menos que en los doce meses anteriores.
En el mercado interno, el consumo per cápita de carne bovina se ubicó en 46,2 kilos por habitante al año, unos 3,7 kilos por debajo del nivel de un año atrás, cuando había tocado un pico de 50 kilos. En el frente externo, las exportaciones del complejo bovino totalizaron USD 6.123 millones en los últimos doce meses, con un crecimiento interanual del 34%. Las importaciones también se expandieron con fuerza: alcanzaron USD 163 millones, un 95% más que en el mismo período del año anterior.