El camión que circulaba por Santa Cruz escondía una carga que nadie podía creer
Un camión de carga general fue interceptado en un control vial del norte de Santa Cruz. Adentro llevaba un cargamento que los propios policías no podían creer: diez garrafas y veinticuatro cilindros de gas, pero eso no era lo peor. Lo que encontraron al revisar la documentación terminó de complicar todo.
Un operativo de fiscalización vial en el norte de Santa Cruz terminó con un hallazgo que encendió todas las alarmas: un camión de carga general que transportaba garrafas y cilindros de gas en condiciones de extrema peligrosidad. La Policía Caminera lo interceptó durante los controles simultáneos desplegados en los accesos de mayor caudal vehicular de la región.
El despliegue, diagramado bajo los lineamientos de la Superintendencia de Seguridad y la dirección general de Policía Caminera, tuvo seguimiento directo en el territorio de la cúpula policial. La supervisión estuvo a cargo del superintendente de Seguridad, comisario general Gutiérrez, junto a la directora de Policía Caminera, comisaria mayor Carrillo, y el jefe de departamento, comisario inspector Moreno, acompañados por un nutrido contingente de efectivos de diversas dependencias.
Dónde se montaron los controles
Los puestos se fijaron en sectores clave para el tránsito interprovincial y comunal: el Puesto de Control de la Policía Caminera en Caleta Olivia, el puesto de la División Unidad Operativa Caminera en Ramón Santos —portal de ingreso a la provincia sobre la Ruta Nacional 3— y la División Comisaría de Koluel Kayke. En este último punto, las labores se reforzaron con personal de las Comisarías Primera y Segunda de Pico Truncado.
Como resultado general de la jornada, se labraron diez Actas de Comprobación de Transporte Provincial y se retuvieron preventivamente tres vehículos que vulneraban de manera flagrante las normativas vigentes. Entre los rodados sacados de circulación figuran dos camionetas Toyota Hilux que operaban sin la correspondiente Habilitación Provincial de Transporte y con la Revisión Técnica Obligatoria vencida.
El hallazgo que encendió las alarmas
Sin embargo, lo que realmente puso en alerta a las autoridades fue la interceptación de un camión de carga general adaptado de forma irregular para el reparto de gas licuado de petróleo. Según pudo saber La Opinión Austral a través de fuentes consultadas, al momento de la inspección los uniformados constataron que la caja del rodado albergaba diez garrafas y veinticuatro cilindros de gas de gran tamaño, un volumen de material inflamable de altísimo riesgo operacional.
La inspección detallada reveló un panorama de negligencia absoluta. El vehículo no poseía habilitación provincial de transporte, no había realizado la Revisión Técnica Obligatoria y carecía por completo del seguro obligatorio para el traslado de mercancías peligrosas. Tampoco llevaba los paneles de seguridad ni la cartelería reglamentaria que advierten a otros conductores sobre el tipo de carga volátil que traslada, y no tenía a bordo ni siquiera un matafuegos para sofocar un eventual principio de incendio.
Para completar la cadena de irregularidades, el conductor no pudo acreditar la capacitación habilitante que la ley exige de manera estricta a cualquier persona que transporte elementos combustibles o explosivos por la vía pública.
Desde la fuerza provincial ratificaron que este tipo de controles exhaustivos continuarán realizándose de manera constante en toda la Zona Norte, con el objetivo de velar por la seguridad vial, fiscalizar el cumplimiento estricto de las leyes y proteger la vida de cada vecino que transita por Santa Cruz.