El Camino de Brochero ya es ley: qué implica para el turismo y la fe
Con 207 votos, el Congreso declaró Patrimonio Cultural Inmaterial al recorrido que homenajea al Cura Gaucho. Además, se viene la 13° peregrinación: cuándo y qué recorrido tendrá.
La Cámara de Diputados convirtió en ley la declaración que reconoce al Camino de Brochero como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación. Con 207 votos afirmativos, la iniciativa que ya tenía media sanción del Senado desde septiembre del año pasado busca poner en valor una de las expresiones de fe, identidad y tradición más significativas de Córdoba y del país.
El proyecto reconoce el valor religioso, cultural e histórico de la peregrinación inspirada en la figura de San José Gabriel del Rosario Brochero, el primer santo argentino nacido y fallecido en el país. El recorrido conecta varios kilómetros de lugares vinculados a la vida, la obra evangelizadora y el legado espiritual del Cura Gaucho.
Qué implica el reconocimiento
La nueva normativa no solo protege el trazado físico, sino también las prácticas, saberes, celebraciones y manifestaciones comunitarias que se transmiten de generación en generación. Cada año, miles de peregrinos, fieles y visitantes transitan los mismos senderos que recorrió Brochero, en una experiencia que combina espiritualidad, historia, cultura y naturaleza.
Desde la Agencia Córdoba Turismo destacaron que este reconocimiento representa un impulso importante para el desarrollo del turismo religioso y cultural en la provincia. En los últimos años, el Camino de Brochero creció de manera notable, atrayendo visitantes de distintos puntos del país y del exterior, con un impacto positivo en las economías regionales y en las comunidades de su trazado.
La 13° Peregrinación
En ese marco, el 12 de setiembre se realizará la 13° Peregrinación al Camino de Brochero. Bajo el lema de transitar juntos en oración, la actividad propone un recorrido de 28 kilómetros por el Valle de Traslasierra, convocando a peregrinos, vecinos y visitantes de todo el país para compartir una experiencia de fe, reflexión y agradecimiento.