El cambio que trae la nueva Ley Penal Juvenil y el caso que quedó afuera
¿Qué pasa con los menores de 14 que cometen delitos y cómo impacta la nueva ley en el caso de la Escuela N° 25? El juez Zanetta lo explica, y también revela qué encontró en las charlas con más de mil estudiantes.
El juez Penal Juvenil de Río Gallegos, Fernando Zanetta, dialogó con Planeta, el programa de Tiempo FM 97.5, y detalló los ejes de la nueva Ley 27.801. Según el magistrado, el Régimen Penal Juvenil implica “un cambio bastante profundo” respecto de la normativa anterior.
Uno de los puntos centrales es la baja en la edad de punibilidad: los jóvenes pasan a ser punibles a partir de los 14 años, cuando antes esa edad era de 16. Además, la ley ya no discrimina entre delitos: un joven de 14 que cometa una falta menor, como un daño, una amenaza o una lesión leve, también podría quedar sometido a un proceso penal.
Zanetta reconoció que la implementación en Santa Cruz no será sencilla. “Hay muchos aspectos de la ley que en el caso nuestro se nos va a dificultar porque colisiona con la legislación actual, sobre todo el Código Procesal Penal”, explicó. En ese sentido, calificó al código provincial como “totalmente obsoleto” por su sistema inquisitivo y planteó la necesidad de consensuar criterios con fiscales y defensores.
El caso de la Escuela N° 25
Consultado por la presunta amenaza de tiroteo en la Escuela Secundaria N° 25 de Río Gallegos, el juez aclaró que la nueva ley no alcanza a la adolescente involucrada por su edad. “Esta ley nueva, la 27.801, deja expresamente afuera del marco de aplicación de la misma a los menores no punibles. En este caso estamos hablando de una niña de 13 años y recordemos que la edad de punibilidad empieza a partir de los 14”, señaló.
Por eso, la joven no quedaría sujeta a un proceso penal y el Juzgado Penal Juvenil no sería competente. De todos modos, la causa se investiga: “hay que ver si atrás de esta niña hay algún adulto o algún joven que sí ya es punible”. Si se determina que la única responsable es la nena de 13, la intervención pasaría a un juez de familia.
Charlas con estudiantes
Zanetta también se refirió a una actividad conjunta con el Consejo de Educación, de la que participaron representantes de distintas escuelas secundarias de Río Gallegos. Según precisó, asistieron alrededor de 1000 jóvenes y se les habló con lenguaje claro sobre los delitos y las consecuencias de ciertas conductas.
El magistrado quedó “gratamente sorprendido” por la participación y la cantidad de preguntas. “Ese es el camino, que los jóvenes conozcan porque pasa lo siguiente: muchas veces un joven no sabe que está cometiendo un delito con alguna acción que está emprendiendo”, sostuvo.
En ese marco, mencionó los mensajes que circularon en redes sobre supuestos tiroteos en colegios: “Muchos de los jóvenes, la gran mayoría, creyó que estaba ante una broma, un chiste, algo que puede resultar gracioso y en realidad estamos en presencia de un delito y un delito grave como la intimidación pública”. Y agregó: “Los jóvenes no son tontos, saben perfectamente cuando uno les explica cómo son las cosas”.
El rol de las familias
El juez aclaró que el Juzgado Penal Juvenil no hace prevención en sentido estricto, porque interviene cuando el delito ya ocurrió. Pero consideró que las charlas sirven para informar y remarcó la importancia de trabajar con las familias. “Los padres son parte muy importante de este proceso. Ellos tienen que estar atentos de las cuestiones relacionadas con sus hijos, sobre todo tienen que estar atentos también qué hacen sus hijos cuando utilizan las redes sociales”, dijo.
Zanetta aclaró que “no hay que prohibir ni hay que estar 24 horas atrás del celular de los hijos, pero sí tener un mínimo control e instruirlos”. Por último, adelantó que la idea es replicar estas charlas en otras localidades, como Caleta Olivia y la zona norte, y también llegar al resto de Santa Cruz mediante herramientas virtuales.