El calor ya no será excusa: cambian los topes de luz para Formosa
Se esperaba otro invierno de facturas por las nubes, pero el nuevo esquema de subsidios cambia las reglas para los hogares formoseños: cuántos kWh podrán pagar menos y desde cuándo.
La Secretaría de Energía de la Nación resolvió ampliar los límites de consumo eléctrico que acceden a tarifa bonificada en 15 provincias, entre ellas Formosa, con el objetivo de acompañar la demanda que disparan las altas temperaturas. La decisión quedó plasmada en la Resolución 300/2026 y alcanza a 2.371.941 usuarios residenciales.
El criterio central es la clasificación climática de cada región. Las zonas consideradas muy cálidas contarán con un bloque subsidiado de 500 kWh mensuales entre noviembre y abril, justo el período en que los equipos de refrigeración trabajan a full en los hogares del Norte Grande.
Cuánto cambia según la zona
Para las áreas clasificadas como cálidas, en tanto, se fijó un bloque base de 300 kWh por mes durante todo el año. Ese piso se amplía hasta 370 kWh adicionales en diciembre, enero y febrero, de acuerdo con los topes previstos para cada tramo del calendario.
La nómina de provincias comprendidas incluye a Formosa, Corrientes, Chaco, Misiones, Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, Catamarca, Jujuy, La Rioja, Salta, San Juan, San Luis, Santiago del Estero y Tucumán.
Por qué se tomó esta decisión
Según la Secretaría de Energía, los nuevos parámetros se definieron tomando como referencia los datos de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) sobre la demanda estival, junto con la clasificación bioambiental de la norma IRAM 11603.
La medida también recoge un reclamo que los gobiernos provinciales del Norte Grande venían sosteniendo: que los subsidios se ajusten a las particularidades climáticas de la región y no a un parámetro único para todo el país. Los beneficios se encuadran en el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
Qué significa para las familias formoseñas
En la provincia, la ampliación de los topes representa un respiro para miles de hogares que durante los meses de calor intenso ven crecer el gasto eléctrico por el uso de ventiladores, aires acondicionados y otros equipos de refrigeración. Con límites más altos, una porción mayor del consumo residencial podrá quedar dentro de la tarifa bonificada.
El impacto no es menor en una economía doméstica donde la factura de luz gana peso justo cuando las temperaturas obligan a mantener los equipos encendidos casi sin pausa.
En paralelo, cambios en el gas para las zonas frías
El Gobierno nacional también reglamentó modificaciones en el Régimen de Zona Fría para el servicio de gas, que alcanzan a usuarios residenciales de la Patagonia, Malargüe y la Puna.
La principal novedad es que el descuento del 50% se calculará sobre los metros cúbicos efectivamente consumidos y ya no sobre el importe total de la factura. Así, la bonificación queda atada directamente al consumo del servicio.
Además, se prevé un descuento adicional del 20% sobre el precio del gas incluido en los bloques de consumo base para los hogares incorporados al régimen SEF en provincias que dejan de integrar la zona fría ampliada. Para acceder, los ingresos del grupo familiar no deberán superar el equivalente a tres Canastas Básicas Totales mensuales.
Subsidios atados al clima de cada región
De acuerdo con los fundamentos difundidos por el Ministerio de Economía, las modificaciones apuntan a distribuir la asistencia estatal según las necesidades climáticas y económicas de cada distrito, con atención especial a los hogares de menores ingresos.
Para Formosa y el resto del Norte Grande, la ampliación de los bloques eléctricos reconoce el peso que las altas temperaturas tienen sobre el consumo residencial y busca reducir el costo de las facturas en los meses en que la refrigeración deja de ser un lujo y se vuelve una necesidad cotidiana.