Los vecinos de Villa Obrera despiden a Nicolasa, la mujer que caminaba las calles del barrio y cuyo nombre quedó marcado en un callejón. El mensaje que publicaron lo dice todo.
La zona oeste de Chimbas está de luto. Nicolasa, una vecina de Villa Obrera que se ganó el cariño de varias generaciones, falleció y el barrio la despide con un mensaje cargado de gratitud y dolor.
La noticia se conoció a través de las redes del barrio Los Pinos, donde publicaron un posteo conmovedor para recordarla. No era para menos: Nicolasa era una trabajadora incansable, un verdadero emblema del lugar, y su alegría constante a pesar de las dificultades de la vida le valió un lugar en la memoria colectiva.
Su andar constante, yendo y viniendo por los pasillos y calles del barrio, la volvió una figura familiar para todos. Según los vecinos, parecía conocer a todos por su nombre; un saludo afectuoso y una sonrisa imborrable eran su marca registrada para cualquiera que se cruzara en su camino.
Una postal de la infancia
Para quienes crecieron en la zona, su figura era una postal inconfundible de la infancia. No había vecino que no supiera ubicar el tradicional "Callejón de la Nicolasa", una referencia geográfica que ya es parte de la historia y la identidad del barrio.
Hoy, los vecinos la despiden con profundo dolor, pero también con la gratitud de haber compartido la vida con una mujer popular y entrañable que dejó una huella en la memoria colectiva.
Sus restos fueron velados en su domicilio particular, donde familiares, amigos y vecinos se acercan a darle el último adiós.