El Calafate se quedó sin dos vuelos clave y el pasaje a Buenos Aires ya cuesta el triple que a Ushuaia
Un concejal de El Calafate levantó la mano por dos rutas aéreas que desaparecieron de un día para el otro. Cuando comparó los precios de los pasajes, el número lo dejó sin palabras.
El concejal de El Calafate Leo Mardones encendió la alarma por la desprogramación de dos rutas de Aerolíneas Argentinas que conectaban a la localidad con Córdoba y con Trelew, y advirtió que la menor oferta de vuelos disparó las tarifas hacia el destino. Lo dijo en diálogo con El Mediador, el programa que se emite por Tiempo FM 97.5.
"Es preocupante desde la perspectiva de la programación de negocios y la programación de actividad del destino en cuanto a la previsibilidad que deben ofrecer las aerolíneas para poder comercializar y, por lo tanto, que se complementen los servicios que vienen de ahí", explicó el edil.
El vuelo a Córdoba y su impacto regional
Mardones puso el foco en la conexión con Córdoba, que según detalló tenía un alcance que excedía a El Calafate: la usaban vecinos de Río Gallegos, de la propia localidad y de la Cuenca Carbonífera para viajar al centro del país. En sentido inverso, permitía que pasajeros de Córdoba, Rosario, Santa Fe y otras ciudades de esa región llegaran directo a El Calafate sin escalas en Buenos Aires.
"Este vuelo históricamente, desde que se puso en práctica, tuvo niveles de ocupación muy importantes y muy significativos. De la noche a la mañana, Aerolíneas lo desprogramó", cuestionó.
La otra ruta eliminada unía El Calafate con Trelew y funcionaba como eslabón de un circuito turístico que integraba tres destinos: Península de Valdés, El Calafate y Ushuaia.
"Esto permitía que el turismo internacional, que es el turismo que hoy está generando la tracción del turismo en la Argentina, porque el turismo receptivo lo tenemos que aprovechar al máximo, y estas alternativas de vinculación son las que permiten que los circuitos sean eficientes. Y eso es lo que Aerolíneas desprogramó", sostuvo.
La brecha de precios que preocupa
El concejal también apuntó a la diferencia de tarifas que genera la caída en la cantidad de vuelos hacia El Calafate. Como ejemplo, mencionó una comparación hecha para viajar en noviembre: un pasaje entre Buenos Aires y Ushuaia costaba entre 250.000 y 300.000 pesos, mientras que un vuelo a El Calafate trepaba a 750.000 pesos.
"Hay una disparidad no tan solo en la conectividad sino también en las tarifas", remarcó.
Mardones recordó que los habitantes de El Calafate ya habían atravesado una situación similar en 2017, durante el gobierno de Mauricio Macri, y aseguró que el municipio trabaja ahora en alternativas para sostener la actividad turística.
Las nuevas conexiones que llegan
Entre esas alternativas, el concejal mencionó la llegada de la aerolínea Gol, que a partir del 26 de noviembre comenzará a conectar San Pablo con El Calafate y Ushuaia. A eso se suma Sky, que operará entre Santiago de Chile y El Calafate desde el 18 de diciembre hasta el 27 de febrero.
También están los vuelos de JetSmart: desde el 15 de septiembre hay dos frecuencias semanales y a partir de octubre se prevé un vuelo diario.
"Todas estas acciones son acciones que se han llevado adelante desde el Municipio para seguir sosteniendo nuestros niveles de ocupación y de demanda del mercado turístico que puede venir a Calafate", afirmó.
Sobre la temporada que se viene, Mardones expresó su expectativa de que tenga los mejores resultados posibles a partir del trabajo local. "Calafate se promociona solo y se promociona en todo el mundo con financiamiento propio", señaló.
El reclamo por Península de Magallanes
En otro tramo de la entrevista, el concejal se refirió a la situación de Península de Magallanes y cuestionó el decreto que autoriza por única vez la venta de tierras en ese sector.
"Lo que pretendemos desde Calafate es simplemente que se respete la ley", enfatizó.
Mardones explicó que la Ley Provincial 3466 establece que los parques provinciales no permiten asentamientos humanos, salvo aquellos indispensables para la administración de la unidad de conservación. Añadió que existe un plan de manejo que contempla intervenciones de carácter simple y rústico, vinculadas únicamente con el desarrollo de actividades de trekking en la zona.
En ese marco, señaló que la legislación provincial prevé mecanismos para preservar el área y contempla alternativas para los propietarios privados. Y puso el foco en el artículo 30 de la norma, que establece un derecho preferente de adquisición por parte del Estado provincial, en igualdad de condiciones, para comprar terrenos o campos comprendidos dentro de las categorías de protección.
"Este es un elemento central", afirmó, y cuestionó que ese procedimiento no se habría cumplido en el expediente remitido a la Cámara de Diputados de la provincia.
"Hay una serie de factores dentro del expediente y también extra expediente, que hay que considerar y fundamentalmente hay que ejecutar en el contexto del respeto irrestricto de la ley, que es lo que se tiene que hacer con respecto al tema de Península de Magallanes", sostuvo.
Por último, retomó la posición del intendente Javier Belloni y planteó que la discusión no debe centrarse solo en la propiedad de la tierra sino también en el proyecto que se pretende desarrollar en el lugar.
"Belloni lo ha dicho claramente, la propiedad de la tierra es una circunstancia, el problema es el fondo, qué es lo que se quiere hacer ahí", expresó.