El buque chileno que desembarca en Malvinas: la fecha secreta que enciende las alarmas

Un buque de bandera chilena de 1.389 toneladas y una fecha de zarpe que nadie quiere revelar: la nueva ruta marítima hacia Puerto Argentino puso en alerta a la diplomacia argentina. ¿Qué hay detrás del operativo que mantienen bajo reserva?

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El buque chileno que desembarca en Malvinas: la fecha secreta que enciende las alarmas
El buque chileno que desembarca en Malvinas: la fecha secreta que enciende las alarmas

La puesta en marcha de una nueva ruta marítima entre Punta Arenas y Puerto Argentino/Stanley puso en alerta a los gobiernos de Chile y Argentina. Según reveló el medio trasandino BioBioChile, fuentes advirtieron sobre la posibilidad de un "evento crítico" vinculado con la salida del primer buque chileno hacia las islas.

El contexto no es menor: el gobierno de Javier Milei mantiene sus reclamos contra el Reino Unido por la explotación de recursos en Malvinas, y la apertura de esta conexión comercial podría transformarse en un nuevo foco de tensión bilateral.

El Danstar, el buque que abre la ruta

La primera travesía estará a cargo del Danstar, una embarcación de bandera chilena de 72 metros de eslora y con capacidad de carga de 1.389 toneladas, perteneciente a la empresa Easter Island Naviera. El buque será utilizado para abastecer al archipiélago con productos provenientes de la Región de Magallanes.

La fecha exacta del primer zarpe se mantiene bajo reserva. Las primeras informaciones ubicaban el comienzo de las operaciones en noviembre, aunque publicaciones recientes sitúan el viaje inaugural entre noviembre y diciembre. Según las fuentes citadas por el medio trasandino, la decisión de mantener en secreto el día de salida respondería a la intención de evitar una reacción que derive en una escalada diplomática.

Un negocio de US$20 millones anuales

Detrás de la disputa geopolítica hay un fuerte interés comercial. El mercado de las Islas Malvinas podría representar un volumen de negocios superior a los US$20 millones anuales para empresas de Magallanes, según estimaciones difundidas por autoridades de Punta Arenas.

La demanda de las islas incluye materiales de construcción, maquinaria, mobiliario, alimentos, bebidas, repuestos e insumos para actividades agrícolas y ganaderas, entre otros productos. La intención de los empresarios y autoridades de Magallanes es recuperar una relación comercial que tuvo relevancia histórica y convertir a Punta Arenas en una suerte de "supermercado" del archipiélago.

La alternativa chilena también presenta una ventaja logística frente a la conexión actualmente existente con Montevideo: la navegación desde Punta Arenas hasta las islas es considerablemente más corta, con una diferencia estimada en alrededor de 1.100 kilómetros.

La iniciativa avanzó durante septiembre con reuniones comerciales entre empresarios de la Región de Magallanes y representantes de las islas. Unas 60 empresas de la región participaron de encuentros con representantes de distintas actividades económicas de las Malvinas. Easter Island Naviera prevé que el Danstar realice el trayecto de manera periódica y que la conexión chilena complemente el servicio marítimo que actualmente une al archipiélago con Uruguay.

El marco normativo que vuelve a poner a Magallanes en el centro de la disputa

El punto de conflicto está relacionado con normas argentinas que regulan la navegación hacia las islas y con las obligaciones asumidas por ambos países en tratados internacionales. Entre ellos se encuentra el Tratado de Paz y Amistad de 1984, que puso fin a la disputa limítrofe entre Argentina y Chile y establece garantías vinculadas con la navegación a través de las aguas jurisdiccionales argentinas hacia y desde el Estrecho de Magallanes.

El antecedente que genera especial atención en Chile es el marco normativo argentino relacionado con la navegación hacia las Malvinas. El Decreto 256/2010, firmado durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, establece que todo buque que pretenda transitar entre puertos del territorio continental argentino y puertos de las Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur, o atravesar aguas jurisdiccionales argentinas en dirección a esos destinos, debe solicitar una autorización previa.

A esto se suma el antecedente del Decreto 457/2021, correspondiente a la Directiva de Política de Defensa Nacional de la administración de Alberto Fernández. El documento definió al Estrecho de Magallanes y al Mar de Hoces como espacios en los que se debía fortalecer la "exploración, estudio y control conjunto". Esta medida provocó una protesta en el país vecino, que sostiene la soberanía chilena sobre el estrecho conforme a los tratados bilaterales. En septiembre, el Senado chileno informó que el Gobierno argentino contaba con un texto para derogar el decreto de 2021 y reclamó que la modificación se formalizara.

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