El boquete que no era una puerta: entraron a la agencia, revisaron todo y se fueron sin que nadie los vea
¿Cómo hicieron para entrar sin tocar las persianas y salir sin que nadie los vea? El detalle de la obra que les abrió la puerta a los ladrones.
Una agencia de vehículos de Villa Gobernador Gálvez vivió una madrugada de pesadilla este viernes. Un grupo de delincuentes se llevó 30 mil dólares y un arma de fuego tras ingresar por un hueco que abrieron en plena obra, según denunció el dueño del comercio.
El local, ubicado en Avellaneda y Balcarce, a metros del hospital Anselmo Gamen, todavía no había levantado sus persianas al público. Estaba en plena etapa de reformas edilicias, con reparaciones eléctricas y trabajos de albañilería en marcha.
Los datos fueron recolectados por la periodista Fernanda Rubio (Cada Día, El tres), que detalló cómo fue la mecánica del robo.
El método que llamó la atención de la cuadra
Los ladrones no forzaron la entrada principal ni las persianas. Aprovecharon que el local estaba instalando la red de gas nueva y atacaron por un punto vulnerable: la pequeña puerta del medidor.
La forzaron y, a continuación, rompieron la pared que la rodeaba. Era un tabique sumamente delgado. Por ese espacio estrecho lograron colarse al interior del salón.
Ya adentro, se movieron con total tranquilidad. Revisaron el lugar sin apuro y escaparon sin ser vistos, sorteando todas las medidas de seguridad que protegían las persianas.
El destino del dinero
El monto sustraído no era dinero cualquiera. Según la denuncia, esos 30 mil dólares eran la inversión que el dueño tenía guardada y estaba destinada exclusivamente a la compra de las motos que pensaba exhibir para la venta.
La causa quedó radicada por el robo, y la investigación busca determinar quiénes fueron los autores del escruche.