El boquete junto a la cancha de Árbol Verde que escondía un DNI y una caja de remedios clave
Policiales · San Juan

El boquete junto a la cancha de Árbol Verde que escondía un DNI y una caja de remedios clave

¿Qué había escondido en el boquete junto a la cancha de Árbol Verde que terminó complicando a dos con domiciliaria? El hallazgo abrió una línea que la Fiscalía todavía está investigando.

Un agujero en una pared, a pocos metros de la cancha del club Árbol Verde, en Capital, se transformó en la pieza que los investigadores no esperaban. Durante un allanamiento en un inmueble lindante al predio, los efectivos encontraron un boquete que, según la hipótesis de la Fiscalía, habría servido como escondite para los autores de una serie de robos.

El procedimiento se enmarca en la causa por el asalto a un chofer de DiDi Moto, de apellido Adarmes, ocurrido el 18 de octubre alrededor de las 23.30. Pero lo que apareció adentro del hueco fue más que una pista: había documentación de la víctima, otros documentos de identidad y fundas de teléfonos celulares.

El viaje, la emboscada y la fuga hacia el club

Esa noche, Adarmes recibió una solicitud de viaje por la aplicación y se dirigió hasta la intersección de Arnobio Sánchez y Correa. Al llegar, un joven identificado como Kevin Miguel Narváez habría comenzado a sujetarlo de los brazos y a forcejear con él para quitarle sus pertenencias.

En medio del ataque aparecieron otros dos hombres, señalados como los hermanos Flores. Los agresores se llevaron un teléfono celular y una riñonera con documentación personal, y escaparon en dirección al club Árbol Verde. Esa huida fue la que orientó las averiguaciones hacia las inmediaciones de la cancha.

La Fiscalía reunió el registro de la solicitud del viaje, la verificación del PIN usado en la aplicación y el testimonio de una testigo con identidad reservada, que describió el enfrentamiento y la llegada de los otros dos sospechosos. A eso se sumaron encuestas vecinales en las que apareció el temor de los habitantes por la presencia de delincuentes conocidos en la zona.

Con ese material se avanzó sobre el inmueble y se detuvo a los tres sospechosos. Además del boquete, los investigadores secuestraron el documento de identidad de la víctima, otros DNI, fundas de celulares y una caja de medicación que resultó clave para la causa.

Dos con domiciliaria que volvieron a ser condenados

La investigación dejó al descubierto un dato que complica a dos de los involucrados: ambos ya cumplían penas de prisión efectiva en sus domicilios por padecer hemofilia, una enfermedad de la sangre. La caja de remedios hallada dentro del boquete es, precisamente, para tratar ese diagnóstico.

José Hernán Flores tenía una condena de ocho años y 11 meses, mientras que Narváez cumplía una pena de tres años y tres meses dictada en el marco del sistema de Flagrancia. Tras la pesquisa de la UFI Delitos contra la Propiedad, aceptaron un acuerdo de juicio abreviado, asistidos por los abogados Martín Torcivia y Jorge Olivera Leglue, y recibieron una nueva pena de siete meses de prisión efectiva, también bajo modalidad domiciliaria.

Las condenas quedaron unificadas: Flores pasó a tener una pena total de nueve años y seis meses, y Narváez deberá cumplir tres años y 10 meses.

Las 50 salidas que encendieron las alarmas

Uno de los puntos que más llamó la atención de la Fiscalía surgió del monitoreo electrónico de Flores. El informe del CISEM detectó que había registrado 50 salidas de su vivienda, con permanencias fuera del domicilio de aproximadamente cinco minutos antes de regresar. Para los investigadores, esos movimientos podrían coincidir con salidas breves para cometer delitos y volver rápido a la casa.

Frente a esa situación, el fiscal Cristian Catalano pidió al Juzgado de Ejecución Penal que revise las condiciones de ambas prisiones domiciliarias. También solicitó intensificar las rondas policiales en la vivienda, ya que Narváez todavía no tenía colocada una tobillera electrónica.

El tercer acusado, imputado y a la espera

El tercer involucrado es Elías Lionel Flores, hermano de José Hernán y tío de Kevin. A diferencia de los otros dos, tiene una condena por estafa de cumplimiento condicional, aunque la Fiscalía sostuvo que no había cumplido las reglas de conducta impuestas.

Por pedido del fiscal Catalano, quedó imputado por robo simple y recibió un mes de prisión efectiva, mientras continúa la investigación penal preparatoria por un plazo de cuatro meses. La audiencia fue presidida por el juez de Garantías Gerardo Fernández Caussi.

El boquete descubierto junto a la cancha de Árbol Verde y los elementos secuestrados podrían tener ahora un peso mayor que el de una simple pista dentro de esta causa: los investigadores buscan determinar si ese lugar también fue utilizado para ocultar objetos robados en otros episodios y si los involucrados pueden quedar vinculados a nuevas imputaciones.

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