El bebé de Rancul: el funcionario que declaró en Diputados salió a bancar a la Policía
El subsecretario Fernando Funes llegó a la Cámara de Diputados con los legajos bajo el brazo y una misión clara: defender a la Policía en la causa por el trámite de adopción del “bebé de Rancul”. Lo que dijo sobre el operativo que arrancó en el puesto caminero de Castex.
El subsecretario de Seguridad Pública y Ciudadana, Fernando Funes, se presentó ante la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados que audita el trámite de adopción del “bebé de Rancul” y puso el foco en el rol que tuvo la Policía de La Pampa durante el procedimiento.
La comparecencia se concretó después de que el Poder Ejecutivo Provincial remitiera los legajos, expedientes y la respuesta formal al cuestionario que habían elaborado los diputados provinciales. Funes llegó acompañado por las máximas autoridades jerárquicas del Comando Jefatura.
De Castex a Santa Rosa: qué contiene el expediente
El funcionario detalló que el material entregado a la comisión reúne de manera pormenorizada la totalidad de los informes y las actas de las distintas divisiones policiales que intervinieron.
El expediente recorre cronológicamente la actuación inicial de control en el puesto caminero de Eduardo Castex y el posterior traslado de los involucrados a Santa Rosa, e incluye además las acciones complementarias que ejecutaron los equipos especializados de la fuerza.
“La documentación presentada reúne el detalle pormenorizado del procedimiento y de las intervenciones de los equipos que participaron”, remarcó el subsecretario.
El respaldo al personal que actuó en las primeras horas
En un tramo de su exposición, Funes brindó un respaldo institucional explícito al desempeño del personal de calle que intervino en las primeras horas del operativo. Según planteó, no se trató de una acción aislada ni librada al azar.
“El trabajo del personal fue monitoreado permanentemente desde el primer momento por el Ministerio de Seguridad y Justicia y la Jefatura”, enfatizó.
“Acompañamos las intervenciones y estuvimos al tanto de cada etapa del procedimiento”, añadió. Con esas palabras buscó disipar las dudas que habían sembrado los bloques de la oposición respecto de eventuales fallas en los protocolos de control y custodia de las personas afectadas.
Coordinación entre áreas y derechos de los involucrados
Hacia el final, el subsecretario ponderó los niveles de articulación interna que se alcanzaron durante las horas críticas del procedimiento y ubicó la clave en el respeto a las incumbencias de cada sector.
“Fue un trabajo coordinado entre todas las áreas intervinientes, con comunicación y articulación durante las distintas etapas. El objetivo central fue garantizar el pleno respeto de los derechos de las personas involucradas y cumplir rigurosamente con los procedimientos correspondientes”, concluyó.