El balcón que complicó a Cristina: la Justicia la intimó y podría perder la prisión domiciliaria
Usó su balcón como anclaje de una bandera militante y la Justicia le puso un ultimátum. ¿Se acabó la libertad condicionada para Cristina?
El Tribunal Oral Federal 2 le envió un mensaje claro a Cristina Kirchner: si vuelve a usar su casa como escenario de protesta, podría regresar a la cárcel. Todo comenzó con un banderazo el 14 de junio que cortó calles y reunió a cientos de personas frente a su domicilio en Recoleta.
La militancia ya tenía previsto otro acto masivo para el 20 de junio, pero la Justicia se anticipó. En una resolución contundente, el tribunal intimó a la exmandataria a cumplir estrictamente las condiciones de su arresto domiciliario, bajo amenaza de revocarlo.
¿Qué pasó el 14 de junio?
Ese día, un grupo de militantes, encabezados por la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, desplegó una bandera gigante con la leyenda “De San José 1111 a la Rosada”. La tela cruzaba la calzada y el espacio aéreo, sostenida por cables tensores. Pero lo que llamó la atención de los jueces fue el rol activo de Cristina: la expresidenta usó el balcón de su casa como punto de anclaje y hasta colaboró personalmente para sujetar la bandera. Además, saludó a los presentes desde lo alto.
Para el tribunal, esa participación directa marca una diferencia clave con las manifestaciones anteriores, donde Cristina no había intervenido de manera personal ni había utilizado su vivienda como parte del operativo.
Los tres puntos que reprocha la Justicia
El juez enumeró tres aspectos que consideró inaceptables:
1. Riesgo para la integridad física: la estructura con cables tensores representaba un peligro para la propia condenada, transeúntes, conductores y peatones.
2. Posible contravención municipal: la ocupación del espacio público no contaba con autorización, lo que podría configurar una infracción.
3. Perturbación de la tranquilidad vecinal: la concentración alteró la convivencia pacífica del barrio.
“La suma de estos extremos revela que la conducta verificada el 14 de junio no es compatible con las obligaciones asumidas en el marco de la prisión domiciliaria”, sostiene la resolución.
El tribunal también advirtió que, de repetirse una situación similar sin permiso, podría configurarse una contravención. Hasta ahora, las concentraciones de apoyo frente al edificio no habían recibido una intimación tan dura, porque Cristina no había participado de forma directa. Pero esta vez, el uso del balcón como herramienta de protesta cambió las reglas del juego.