El balance de una guerra que nadie esperaba: ¿Quién gana y quién pierde tras dos meses de conflicto?

Dos meses después del inicio de un conflicto que buscaba debilitar a Irán, el balance revela ganancias económicas para el régimen y sorpresas geopolíticas. ¿Cómo es posible que una guerra destinada a cambiar el panorama termine beneficiando a otros actores globales?

· 4 min de lectura
El balance de una guerra que nadie esperaba: ¿Quién gana y quién pierde tras dos meses de conflicto?

La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada a fines de febrero, ha dejado un panorama sorprendente donde el régimen iraní, pese a su debilidad inicial, podría estar saliendo fortalecido económicamente. Mientras Trump y Netanyahu buscaban un cambio de régimen, los resultados hasta ahora muestran un bloqueo en el estrecho de Ormuz, un aumento en los ingresos petroleros de Irán y ganancias inesperadas para Rusia y China.

Antes del conflicto, Irán enfrentaba una situación militar y económica crítica. En junio del año pasado, sus instalaciones de enriquecimiento nuclear fueron “completamente y totalmente obliteradas” por ataques aéreos de 12 días de Estados Unidos e Israel, utilizando bombarderos furtivos y bombas antibúnker de 30.000 libras. El jefe de las Fuerzas de Defensa de Israel afirmó que esto retrasó el programa nuclear iraní “durante años”, una conclusión respaldada por la Comisión de Energía Atómica de Israel.

Además, campañas aéreas israelíes en 2024 habían debilitado significativamente las capacidades militares iraníes, eliminando líderes clave del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, destruyendo defensas aéreas y atacando instalaciones de misiles balísticos. Israel también bombardeó intensamente a Hezbollah, dejando “muy deteriorada” su capacidad militar, mientras que Hamas ya había sido desmantelado en Gaza y el régimen sirio colapsó en diciembre de 2024.

¿Por qué se inició la guerra?

Informes sugieren que el primer ministro Benjamin Netanyahu convenció al presidente Donald Trump de iniciar esta guerra no porque Irán representara una amenaza inminente, sino porque su debilidad sin precedentes ofrecía una oportunidad para asestar un golpe decisivo y promover un cambio de régimen. Esto se evidencia en el llamado de Trump al pueblo iraní a “levantarse y derrocar al régimen”, replicado por Netanyahu.

Ni los aliados europeos ni los asiáticos fueron consultados, y muchos se han pronunciado en contra de la guerra. Trump admitió implícitamente que Estados Unidos no “tiene que estar ahí… Pero estamos para ayudar a nuestros aliados”.

Resultados inesperados

Hasta ahora, más allá de devastar a Irán y debilitar su aparato militar, pocos de los resultados buscados se han materializado. El régimen iraní no ha caído, y sus líderes han cambiado para peor: el ayatollah Ali Khamenei, de 86 años, murió y fue reemplazado por su hijo, considerado más duro, mientras que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria ha ganado poder.

El estrecho de Ormuz, que se mantuvo libre y abierto durante 47 años de tensiones, está ahora bloqueado por el nuevo liderazgo iraní. Trump sostiene que se abrirá “de manera natural” tras algunos bombardeos más, pero esta lectura es errónea: el estrecho está abierto al petróleo iraní, que fluye con normalidad hacia China.

Irán ahora gana aproximadamente el doble por sus ventas diarias de crudo en comparación con antes del conflicto. Además, si continúa cobrando unos 2 millones de dólares por cada petrolero que atraviesa el estrecho, Teherán obtendrá cientos de millones de dólares adicionales cada mes, suficientes para reconstruir su poder militar.

¿Quiénes son los ganadores y perdedores?

Los aliados del Golfo de Estados Unidos, como Arabia Saudita, enfrentan un entorno más inestable, con exportaciones de petróleo afectadas y riesgos para sus modelos económicos dependientes de la paz. El príncipe heredero Mohammed bin Salman había restablecido relaciones con Irán en 2023 para reducir tensiones, pero hoy ese progreso está en riesgo.

Rusia emerge como gran beneficiado, obteniendo miles de millones de dólares adicionales cada mes con la suba del precio del petróleo y el alivio de sanciones por parte de Estados Unidos. Ucrania pierde, ya que las armas que necesita son desviadas hacia Medio Oriente.

Europa enfrenta costos energéticos asfixiantes y presión de Trump para que la OTAN participe en la guerra, bajo amenaza de retirada. China gana mientras Estados Unidos se empantana en otro conflicto en Medio Oriente, perdiendo foco en Asia y posicionando a Pekín como una superpotencia más responsable.

Las guerras son impredecibles, y las cosas podrían cambiar, pero hasta ahora, esta acción militar ha acumulado costos significativos con resultados limitados en términos de objetivos iniciales.

Más para leer

Nuevos ataques en Medio Oriente disparan el petróleo: el Brent supera los US$84
Internacional
Chavismo y oposición pactan una hoja de ruta para la democracia en medio de la tragedia
Internacional
Sin tren al Paraguay: el servicio internacional amaneció suspendido este lunes
Internacional
Tercer apagón total en diez días: Cuba se queda a oscuras otra vez
Internacional
El 'rey del norte' se queda con Downing Street: Andy Burnham ya tiene los votos para ser primer ministro
Internacional
Dijo sentirse "muy tranquila" y horas después murió: el desgarrador último mensaje de Catalina Giraldo
Internacional
Publicidad