El ave que caza de noche en Neuquén y casi nadie logra ver
¿Cuál es el ave nocturna que sobrevuela Neuquén sin hacer ruido y casi nadie logra ver? Sus ojos frontales, su oído afinado y un plumaje que la camufla la vuelven una cazadora experta. Dónde vive y por qué es tan difícil de avistar.
Cuando cae la noche en Neuquén, un cazador experto sale a recorrer los bosques, las estepas y las costas de ríos y lagunas. Se trata del Tucúquere (Bubo magellanicus), también llamado Ñacurutú, una de las rapaces nocturnas que integran la biodiversidad de la provincia y que, por sus adaptaciones, es muy difícil de avistar.
Ojos al frente y oído afinado: las armas del cazador nocturno
El Tucúquere pertenece al orden de los Strigiformes, el grupo que reúne a búhos y lechuzas. A diferencia de la mayoría de las aves, que tienen los ojos a los lados de la cabeza, estas especies los llevan en posición frontal. Esa disposición les da una percepción de profundidad clave a la hora de cazar.A eso se suma un oído muy desarrollado y una visión capaz de detectar movimientos incluso con muy poca luz. Con ese equipamiento, las rapaces nocturnas se convirtieron en cazadoras especializadas, adaptadas a una vida que transcurre casi por completo durante la noche.
Un vuelo que casi no se escucha
Una de las características más llamativas del Tucúquere es su vuelo silencioso. Lo logra gracias a la estructura particular de sus plumas, que reduce el ruido que produce el aire al desplazarse. Así puede acercarse a sus presas sin que lo detecten con facilidad.
Su plumaje, además, es críptico: se mimetiza con el entorno y le permite pasar desapercibido mientras descansa. Esa es una de las razones por las que, aunque esté presente, no siempre sea sencillo verlo. Su presencia suele advertirse más por sus vocalizaciones o por indicios de actividad que por encuentros directos.
¿Dónde vive el Tucúquere en Neuquén?
Según información de Parques Nacionales, la especie puede habitar una amplia variedad de ambientes y grupos de vegetación de la provincia. Entre ellos figuran los bosques altos, con árboles que superan los 15 metros de altura, y los bosques bajos, donde predominan especies leñosas de menor porte.
También se lo encuentra en estepas, con vegetación más abierta y una importante proporción de suelo desnudo; en matorrales de cobertura densa; y en sectores asociados a lagos, lagunas, ríos y arroyos. Incluso puede aparecer en ambientes de escasa o casi nula cobertura vegetal, conocidos como sectores sin vegetación.
Esa diversidad de paisajes refleja la capacidad de la especie para desenvolverse en distintas condiciones del territorio neuquino.
El rol ecológico de un habitante esquivo
Como otras aves rapaces, el Tucúquere forma parte de las redes alimentarias de los ecosistemas. Su actividad como cazador nocturno contribuye al equilibrio natural de las poblaciones de otras especies y lo convierte en un componente importante de la biodiversidad.
Avistarlo requiere paciencia, respeto por sus horarios de actividad y atención a los sonidos del ambiente. Su comportamiento reservado y su capacidad de camuflarse hacen que cada encuentro sea una experiencia particular para quienes recorren los paisajes naturales de Neuquén.
Con sus sentidos agudos, su vuelo silencioso y su adaptación a diversos ambientes, el Tucúquere es una de las expresiones más interesantes de la fauna nocturna neuquina: una especie que, aunque muchas veces permanece oculta a la mirada humana, desarrolla durante la noche una intensa y silenciosa vida en los ecosistemas provinciales.