El aumento que enciende la mecha: taxistas jujeños amenazan con movilizarse
¿Otro tarifazo que no da tregua? Los taxistas jujeños ponen el grito en el cielo y apuntan contra el municipio. ¿Qué piden y qué podría pasar si no los escuchan?
Mientras el municipio sopesa un nuevo incremento del 30% en las tarifas, los choferes de taxi de San Salvador de Jujuy salieron a marcar la cancha: el bolsillo de los vecinos no aguanta otro tarifazo. Piden que se copie el modelo cordobés de alivio fiscal y digitalización.
En diálogo con Radio 2, Héctor, un trabajador del volante de la capital, pintó un panorama desolador, con la rentabilidad por el piso, la burocracia municipal asfixiando y las apps de transporte compitiendo sin las mismas reglas. "La comunidad no está para tener un aumento de tarifas. Recién la gente se está amoldando a la última suba de marzo; meter otro bombazo no es bueno ni para el pasajero ni para el chofer", expresó.
¿Cuánto cayeron los viajes?
El movimiento en las calles capitalinas no es el de antes. Héctor contó que el caudal de viajes diarios se vino abajo en comparación con el año pasado: hoy les cuesta llegar a 15 o 20 viajes por jornada, trabajando entre 9 y 12 horas. La recaudación por turno ronda entre $35.000 y $45.000, un número que se licúa con el alquiler del vehículo y los gastos de todos los días.
A eso se suma la competencia despareja con las plataformas digitales, que operan sin las mismas exigencias tributarias ni sanitarias que el taxi tradicional.
El espejo cordobés
El sector pone la lupa en Córdoba, donde el municipio avanzó con la eliminación de tasas, la quita de cobros por trámites y la digitalización total de los controles a través de apps gratuitas, para bajarles los costos a los taxistas.
En San Salvador de Jujuy, la historia es otra. Héctor denunció que la carga tributaria es desproporcionada: llegan a pagar cifras millonarias al año por unidad en cánones e impuestos. Y agregó que las gestiones presenciales en la Dirección de Tránsito para firmar credenciales son una odisea por las demoras.
¿Qué pasa con el diálogo?
Los choferes sostienen que no encuentran respuestas en el Concejo Deliberante ni en el Ejecutivo municipal. En los últimos dos años presentaron petitorios y no tuvieron eco. Además, denuncian que los controles callejeros muchas veces se convierten en "hostigamientos y secuestros de unidades" cuando salen a reclamar.
Por eso, los trabajadores del volante convocaron a una asamblea general para definir los pasos a seguir. Si no obtienen una respuesta, no descartan movilizaciones y concentraciones frente a las oficinas de Tránsito la próxima semana. La pelota está del lado del municipio.