El aumento que decretó la Municipalidad de Paraná desató una reacción inesperada
El sindicato esperaba otra cosa. Cuando la Municipalidad de Paraná anunció por decreto el aumento del 3,5 %, Sedapper no tardó en responder: "innecesaria provocación". Qué reclaman ahora los trabajadores.
El Sindicato de Empleados de la Administración Pública de la Provincia de Entre Ríos (Sedapper) rechazó "enérgicamente" el incremento salarial del 3,5 % que la Municipalidad de Paraná otorgó por decreto. El gremio calificó la medida como "arbitraria y exigua" y cuestionó que el Ejecutivo municipal haya decidido de forma unilateral, sin convocar antes a los representantes de los trabajadores.
Desde Sedapper sostuvieron que el aumento constituye una "innecesaria provocación", porque no responde a la pérdida del poder adquisitivo que sufren los empleados municipales. Según advirtió el sindicato, los salarios acumulan un deterioro superior al 30 % frente a la inflación, y la situación económica exige respuestas concretas.
Los reclamos del gremio
En ese marco, la organización pidió la convocatoria "urgente" a paritarias, una recomposición que permita recuperar el salario perdido y una equiparación salarial digna. También reafirmó que seguirá defendiendo los ingresos y los derechos de todos los trabajadores municipales de Paraná.
Desde la entidad gremial afirmaron de manera categórica que el camino elegido por las autoridades municipales es completamente erróneo. La falta de convocatoria a la Mesa Paritaria para otorgar ese porcentaje de recomposición, al que calificaron de «exiguo e insignificante», representa un atropello que, según plantearon, no puede ni debe ser consentido por ninguna organización sindical que defienda genuinamente los derechos de los trabajadores.
«La expresión unilateral del municipio, manifestada sin escuchar a la contraparte, constituye una innecesaria provocación que solo logra tensar la relación entre las autoridades y los gremios representativos», remarcaron desde la conducción de Sedapper.
El impacto en los hogares
Los representantes de los trabajadores también advirtieron sobre el impacto social de la medida: «Sin diálogo no hay consensos. Hoy existe una profunda incertidumbre en los hogares de los empleados municipales a la hora de planificar algo tan básico como la mesa familiar». Por ese motivo, el sindicato repudia enérgicamente tanto el procedimiento autoritario utilizado como el porcentaje otorgado, el cual, aseguran, está a una distancia sideral de satisfacer las necesidades reales de la familia municipal.