El aula donde una adolescente contó lo que pasaba en su casa: la causa que terminó con un padrastro condenado
¿Qué fue lo que dijo una adolescente en un aula de Bella Vista que destrabó una causa que parecía cerrada? La respuesta está en los detalles de un fallo que terminó con un padrastro condenado.
Un tribunal de Corrientes dictó una condena de 12 años de prisión para un hombre acusado de abusar sexualmente de las dos hijas de su pareja en la localidad de Bella Vista. La sentencia, identificada como Fallo N.° 142, fue firmada a fines de agosto por los jueces Ana Del Carmen Figueredo, Darío Ortiz y Oscar Dubrez.
Los ataques se produjeron entre 2015 y 2017, cuando las víctimas tenían apenas 7 y 6 años. Durante años, el silencio se impuso en la casa. Recién en mayo de 2023, ya adolescentes, las hermanas pudieron contar lo que habían vivido.
El día que se rompió el silencio
El quiebre llegó en un aula de colegio secundario. La docente de segundo año notó que una de sus alumnas estaba mal y, siguiendo la recomendación de la dirección, armó un espacio reservado para escucharla. En esa conversación, la joven reveló que su padrastro abusaba de ella y confesó su miedo de que su hermana pasara por lo mismo.
El testimonio inicial se complementó con el de la profesora de Lengua. Para el fiscal Sergio Freitag, esa intervención constituyó una «noticia criminal» decisiva: permitió que la investigación arrancara de oficio y que la acusación se sostuviera en el tiempo.
Las amenazas dentro de la casa
Durante el juicio declaró la madre de las víctimas. La mujer contó que no sabía nada de lo que ocurría y que se enteró cuando la escuela la citó. Según la fiscalía, el condenado había amenazado de muerte a una de las nenas para que no hablara, lo que derivó en un aislamiento profundo y en problemas de rendimiento escolar durante los años en que sufrió los abusos.
Las pericias que respaldaron el relato
La acusación se apoyó en una serie de informes técnicos. El licenciado José Fernando Zuiani, del Cuerpo de Psicología Forense, detectó indicadores compatibles con Abuso Sexual Infantil (ASI) y descartó que las víctimas fabularan o mintieran: en sus entrevistas aparecieron bloqueos emocionales, voz baja y angustia severa al recordar lo ocurrido.
También se sumaron las actuaciones de Micaela Sandoval, del Departamento de Niñez, Adolescencia y Familia de la Municipalidad de Bella Vista, que contuvo a la joven después de la denuncia, la constatación criminalística de Enzo Quiróz, del Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI), y los informes del sargento Hugo González, de la Policía de Corrientes.
En los alegatos finales, Freitag subrayó que la hipótesis acusatoria se centró en los abusos probados y destacó que la confianza que brindaron los docentes fue clave para frenar la violencia doméstica y llegar a la condena.