El aula donde el celular deja de sonar: la funda que ya usan 450 alumnos
Tecnología · Entre Ríos

El aula donde el celular deja de sonar: la funda que ya usan 450 alumnos

¿Qué pasa si un chico necesita llamar a su casa en medio de una emergencia? La funda que ya usan 450 alumnos en Paraná tiene una respuesta que generó debate entre las familias.

Un emprendimiento paranaense desarrolló una funda que bloquea la señal del celular sin que los chicos tengan que entregar el dispositivo. La probaron en tres escuelas con unos 450 estudiantes y aseguran que mejoró la concentración.

La iniciativa se llama NoDis y nació de una situación cotidiana: la psicopedagoga Ornella Varisco no lograba que sus alumnos dejaran el teléfono durante la clase. Junto a su esposo, Ariel Martínez, empezó a buscar alternativas hasta dar con un sistema que mantiene el celular en manos del estudiante, pero sin conexión.

La funda es de neopreno e incorpora una jaula de Faraday, un mecanismo que impide el ingreso de señales de telefonía móvil e internet. Se cierra con un sistema magnético y solo puede abrirse con una base especial que queda en la institución. Así, el alumno conserva su equipo, pero no recibe mensajes ni llamadas durante la jornada escolar.

Cómo funciona en el día a día

Varisco explicó en diálogo con Elonce que el procedimiento es sencillo: el estudiante puede avisar a su familia que llegó a la escuela y luego guarda el celular en la funda. Al terminar las clases, pasa por la base de desbloqueo y recupera el dispositivo. La funda queda en el establecimiento, identificada con el nombre de cada usuario, para evitar olvidos.

"Cada estudiante tiene una funda personal. Tiene el celular entre sus pertenencias, pero la funda cuenta con una jaula de Faraday que bloquea la señal de teléfono y de internet. No recibe mensajes ni llamadas durante la jornada escolar", detalló la psicopedagoga.

El sistema también resuelve una preocupación de los docentes: la responsabilidad sobre los teléfonos cuando se los retira o se los guarda en cajas. Con este mecanismo, los chicos conservan sus equipos y la escuela no necesita almacenarlos por separado.

Los resultados que registraron

El modelo actual se probó en tres establecimientos educativos con alrededor de 450 alumnos. Según los registros del emprendimiento, se observaron mejoras superiores al 40% en concentración y al 30% en los vínculos entre compañeros. Se trata de resultados preliminares informados por los responsables del proyecto.

"Vimos muchos avances en cuanto a la distracción y la concentración, porque los chicos dejaron de estar pendientes del teléfono. También disminuyeron los conflictos de tener que pedirles constantemente que lo guardaran", contó Varisco en el programa Moviendo el Avispero, de Elonce Radio & Streaming FM 98.7.

Uno de los cambios que más destacó fue la recuperación de las conversaciones cara a cara durante los recreos. "En el recreo empezaron a volver las conversaciones cara a cara, a mirarse y a charlar con el compañero, sin que todo fuera a través del celular", relató.

Además, realizaron encuestas entre los participantes y encontraron una valoración favorable. Incluso alumnos de cursos donde todavía no se implementaba el sistema preguntaron cuándo podrían empezar a usar las fundas.

Qué pasa si un estudiante necesita comunicarse

Una de las principales inquietudes de las familias fue la posibilidad de comunicarse con sus hijos ante una emergencia. La psicopedagoga explicó que el sistema propone recuperar los canales institucionales: docentes, preceptores y autoridades escolares.

Si un estudiante necesita usar su teléfono por una situación particular, puede dirigirse a preceptoría, donde está la base de desbloqueo. De esa manera, el dispositivo puede retirarse de la funda cuando exista una necesidad justificada.

"La comunicación tiene que realizarse por los canales que corresponden, a través del preceptor o del docente que está a cargo. Hasta el momento pusimos las bases en preceptoría y funcionó muy bien", aseguró.

Varisco reconoció que durante los primeros días surgieron preguntas sobre el funcionamiento y la comunicación con las familias, pero esas inquietudes disminuyeron a medida que estudiantes y docentes se familiarizaron con el procedimiento.

Precio y financiación

Cada funda tiene un costo estimado de entre $40.000 y $50.000, aunque el emprendimiento ofrece alternativas de financiación y paquetes para instituciones educativas. La propuesta incluye las fundas, las bases de desbloqueo y la capacitación para implementar el sistema. Se contempla aproximadamente una base cada 30 estudiantes.

"Conocemos la realidad de las escuelas y sabemos que el presupuesto no sobra. Por eso pensamos en que sea accesible y en poder financiarlo para que no sea una carga para la institución ni para los padres", señaló Varisco.

Algunas familias manifestaron interés en organizar actividades para reunir fondos y adquirir las fundas para cursos completos. También recibieron consultas de padres que querían comprar el dispositivo para sus hijos. Los interesados pueden comunicarse a través de Instagram: @nodis.ar.

El objetivo: llegar a las escuelas públicas

El proyecto comenzó con pruebas en establecimientos educativos y sus responsables buscan ampliarlo. Varisco confirmó que mantuvieron conversaciones con el Consejo General de Educación de Entre Ríos, aunque todavía no se concretó un acuerdo presupuestario para implementarlo de manera generalizada.

"Fuimos al Consejo de Educación, tenemos su aval, pero para implementarlo necesitamos un presupuesto que todavía está en tratativas. La idea es aplicarlo también en las escuelas públicas", explicó.

La próxima etapa contempla continuar con cursos de prueba e incorporar al menos una escuela pública para ampliar la muestra y evaluar el funcionamiento en otro contexto. Aunque inicialmente fue pensado para el nivel secundario, también consideran su utilización en primarias.

Varisco sostuvo que la necesidad de regular el celular se presenta cada vez a edades más tempranas, porque muchos chicos empiezan a usar dispositivos propios en los primeros años de escolaridad.

Interés en otras provincias

La iniciativa surgió en Paraná, donde se desarrollaron los primeros prototipos y componentes. La psicopedagoga contó que su esposo participa en la fabricación de las bases y que inicialmente trabajaron con proveedores locales para producir las fundas.

Después de que el emprendimiento se difundiera en un medio nacional, comenzaron a recibir consultas de distintas localidades del país, entre ellas Bahía Blanca, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Tucumán y Santiago del Estero.

Varisco explicó que la propuesta también podría utilizarse en ámbitos donde se busque limitar temporalmente el uso de teléfonos, como eventos, restaurantes, dependencias gubernamentales o espacios judiciales. Sin embargo, la prioridad actual sigue siendo su aplicación en instituciones educativas.

“No es demonizar el teléfono, sino regularlo”

La psicopedagoga consideró que el uso permanente de celulares es uno de los desafíos actuales de la enseñanza, junto con las dificultades de comprensión lectora, escritura y la incorporación de herramientas de inteligencia artificial.

También mencionó que los dispositivos pueden facilitar situaciones de ciberacoso, apuestas y conflictos relacionados con fotografías o contenidos compartidos entre estudiantes. En ese contexto, sostuvo que establecer límites durante las clases puede mejorar las condiciones para enseñar y aprender.

"No es demonizar el teléfono. Entendemos que es parte de nuestra vida y que puede ser una herramienta muy útil para estudiar y trabajar. Se trata de regularlo y después enseñar a utilizarlo pedagógicamente dentro del aula", afirmó.

Varisco remarcó que la propuesta no pretende reemplazar la educación digital ni impedir el aprovechamiento de las nuevas tecnologías. Su objetivo es reducir las interrupciones para que docentes y estudiantes puedan concentrarse en las actividades escolares y desarrollar vínculos personales. "Empezó con una queja, pero buscamos una solución. No queríamos solamente preocuparnos, sino ocuparnos de una manera realista", concluyó.

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