El arco de Colón cambia de dueño en el momento más caliente del torneo
Colón pierde a su arquero titular en el momento más importante del torneo y el que espera atrás tiene una cuenta pendiente: los tres partidos que jugó este año y lo que dejó la última vez que le tocó.
La lesión de Matías Budiño obligó a Colón a rearmar el arco justo cuando la Primera Nacional entra en su tramo decisivo. Tomás Giménez vuelve a quedar como el hombre bajo los tres palos y afronta el desafío con un objetivo claro: recuperar su mejor versión y demostrar que está a la altura.
Los números que dejó Budiño
Budiño se había ganado la titularidad a lo largo de la campaña y cerró su participación en la Primera Nacional 2026 con 28 partidos y 2.475 minutos acumulados. Su ausencia golpea al plantel, pero al mismo tiempo abre la puerta para que Giménez retome el protagonismo que había tenido en otros pasajes.
El arquero ya sumó minutos en este torneo: disputó tres encuentros, completó 225 minutos y no recibió goles. Llega a esta nueva chance con ese antecedente a favor y con la intención de sostener las buenas sensaciones.
El desafío no es competir, es responder
Para Giménez, la misión no pasa por quedarse con el puesto de manera definitiva, sino por rendir cada vez que le toque estar. En un puesto donde la confianza pesa tanto, sumar minutos se vuelve clave para volver a sentirse protagonista y mostrar sus virtudes.
Delfino y un vínculo que viene de lejos
La relación entre el entrenador y el arquero no es nueva. Delfino fue quien impulsó la llegada de Giménez a Colón en 2024 y conoce de cerca sus condiciones y su forma de trabajar. Aquella temporada, el arquero jugó tres partidos de la fase regular de la Primera Nacional, uno del Reducido y dos de la Copa Argentina.
En 2025 tuvo más continuidad: disputó 15 encuentros de la Primera Nacional. Sin embargo, en el torneo actual quedó relegado detrás de Budiño en cantidad de minutos. Ahora el escenario cambió y tendrá otra vez la posibilidad de mostrarse.
Un momento decisivo para el Sabalero
La oportunidad llega en un tramo clave para Colón, que marcha quinto en la Zona A y busca llegar de la mejor manera al Reducido, donde cada detalle puede pesar. En ese contexto, la presencia de Giménez cobra relevancia: el equipo necesita sostener una estructura firme y encontrar respuestas en todas sus líneas, sobre todo en el arco.
El arquero asume la responsabilidad de reemplazar temporalmente a Budiño, pero su foco estará en su propio rendimiento. La prioridad es transmitir seguridad, aprovechar cada intervención y recuperar la confianza para sentirse en plenitud. Los tres partidos de este año con la valla invicta son un punto de partida alentador. Ahora deberá trasladar esas señales a los próximos compromisos.
Para Giménez se trata de una nueva chance de demostrar sus condiciones. No es una carrera contra nadie, sino de aprovechar el momento, encontrar su mejor versión y aportar desde el arco a un Colón que atraviesa una etapa decisiva de la temporada.