El ambicioso plan de Caputo para que Argentina sea grado de inversión en 2031: ¿un sueño posible?
Luis Caputo reveló que Argentina busca el grado de inversión en 2031. ¿Qué condiciones exigen las calificadoras y qué beneficios traería? Los detalles de un plan que promete transformar la economía.
El ministro de Economía, Luis Caputo, sorprendió al revelar que el Gobierno apunta a que Argentina obtenga la calificación de “investment grade” en 2031. Un objetivo que, según admitió, “no es una promesa porque no depende de nosotros”, pero que consideran “cumplible”.
¿Qué es el grado de inversión y cómo se mide?
Las agencias calificadoras de riesgo —Moody’s, S&P Global Ratings y Fitch Ratings— asignan notas a la deuda de los países. Para ser considerado “Investment Grade”, se necesita al menos BBB- en S&P y Fitch, o Baa3 en Moody’s. Por debajo, la deuda se clasifica como especulativa o “bono basura”.
Hoy Argentina está lejos: Moody’s la ubica en Caa1 (desde julio de 2025), mientras Fitch y S&P la califican en B- (desde mayo y junio respectivamente). Las tres notas siguen en el rango especulativo, a seis escalones del umbral deseado.
¿Qué dijeron las calificadoras?
Caputo aseguró que el equipo económico ya dialogó con las tres principales calificadoras. “Dos de ellas nos han dicho que era lograble, difícil, pero lograble, y nos compartieron las métricas que tenemos que cumplir”, expuso.
Según analistas de PPI, el objetivo es ambicioso pero tiene precedentes: “En la región tenemos el ejemplo de Perú. Tras caer a grado especulativo en 1999, le llevó nueve años volver a alcanzar el investment grade en 2008”.
Beneficios de alcanzar el grado de inversión
“El grado de inversión es una especie de sello de país confiable y creíble”, afirmó Caputo. El principal beneficio es el acceso a un universo más amplio de inversores, como fondos de pensión y aseguradoras que tienen prohibido invertir en deuda que no sea investment grade.
El ministro describió un círculo virtuoso: mayor estabilidad macroeconómica, inflación baja, estabilidad cambiaria, más inversiones, empleo y productividad. “Tiene un impacto que va a beneficiar a todos los argentinos”, sostuvo.
Además, un mejor rating suele traducirse en menores tasas de interés para el Tesoro y las empresas.
¿Qué debe hacer Argentina para lograrlo?
Las calificadoras ya transmitieron una hoja de ruta con métricas puntuales. Los analistas coinciden en varios ejes: consolidar la eliminación de los controles cambiarios, sostener una inflación baja y estable, acumular reservas internacionales, mantener el superávit fiscal y reducir el peso de la deuda pública sobre el PBI.
Caputo confía en que “el sendero de mejora debería permitir cumplir con todas las métricas exigidas recién hacia 2031, sobre el final del próximo mandato presidencial”.