El manto amarillo que ya cubre los caminos cordilleranos de Neuquén esconde una advertencia que pocos conocen: no todo lo que se ve es naturaleza autóctona. Dónde encontrarlo y qué tener en cuenta antes de salir a buscarlo.
Cada primavera, el paisaje neuquino se tiñe de un color que ya es marca registrada de la temporada: las retamas despliegan sus flores y cubren laderas, banquinas y espacios abiertos con un manto amarillo intenso. La postal se repite año tras año, sobre todo en la región cordillerana, y se convierte en uno de los atractivos más buscados por vecinos y turistas.
El fenómeno acompaña el cambio de estación: los árboles recuperan su follaje, los días se estiran y las temperaturas invitan a salir a recorrer los caminos de la provincia. Entre el verde de los bosques, el azul de los lagos y las montañas que todavía guardan algo de nieve, el amarillo de las retamas gana protagonismo.
Dónde se ven las mejores postales
Los puntos más elegidos para observar la floración se concentran en la zona de los Lagos del Sur neuquino. En San Martín de los Andes, a lo largo de la Ruta de los Siete Lagos y en los alrededores de Villa La Angostura, los arbustos florecidos se recortan sobre el paisaje cordillerano y ofrecen un contraste que invita a detenerse.
El tramo de la Ruta Nacional 40 que une San Martín de los Andes con Villa La Angostura es quizás el recorrido más completo: bosques, montañas y lagos de por medio, las manchas amarillas aparecen una y otra vez al costado del camino. La luz de la mañana o del atardecer es la que mejor resalta sus tonalidades.
Una planta exótica que ya es parte del paisaje
Hay un dato que conviene tener en cuenta antes de sacar conclusiones apuradas: aunque la floración sea una de las imágenes más reconocibles de la primavera patagónica, la retama es una planta exótica. Bajo ese nombre se agrupan distintas especies de arbustos, varias de ellas introducidas en la región.
Algunas de esas especies pueden expandirse sobre ambientes naturales y desplazar a la vegetación nativa. Por eso, los especialistas advierten que su atractivo paisajístico no debe confundirse con su valor ecológico. La recomendación es disfrutar del paisaje sin extraer plantas, sin trasladar semillas y sin intervenir sobre los ambientes donde crecen.
Una invitación a redescubrir la provincia
Con jornadas más largas y temperaturas agradables, la primavera se vuelve la excusa perfecta para paseos, caminatas y recorridos fotográficos. Las retamas transforman banquinas y laderas en extensas manchas de color, pero también invitan a mirar los cambios pequeños: un camino conocido que semanas atrás tenía otros colores, una ladera que se transforma lentamente.
La primavera neuquina se manifiesta de muchas formas, desde los árboles que recuperan su follaje hasta los jardines que vuelven a florecer. Entre todas esas transformaciones, el manto amarillo de las retamas es una de las imágenes más intensas de la temporada y un recordatorio de que cada estación ofrece una manera distinta de descubrir la provincia.
Cómo llegar
San Martín de los Andes: se accede por la Ruta Nacional 40 y desde allí se pueden recorrer distintos sectores de la región de los Lagos del Sur neuquino.
Ruta de los Siete Lagos: el tramo de la Ruta Nacional 40 que conecta San Martín de los Andes con Villa La Angostura combina bosques, montañas y lagos, con retamas florecidas a la vista.
Villa La Angostura: también por la Ruta Nacional 40. Durante la primavera, la floración se aprecia en distintos sectores de sus alrededores.