El alcoholímetro no funcionaba, pero igual le retuvieron la camioneta: la Justicia tomó una decisión
Un agricultor de General Conesa fue acusado de manejar ebrio y le retuvieron la camioneta y la licencia. El alcoholímetro no funcionaba, así que intentó probar su inocencia por su cuenta. Un juez analizó el procedimiento y tomó una determinación que lo cambia todo.
Un agricultor de General Conesa quedó en el medio de un procedimiento que la Justicia terminó calificando como plagado de irregularidades. Le retuvieron la camioneta y la licencia de conducir tras acusarlo de manejar ebrio, pero el test que debía probarlo nunca pudo hacerse: el alcoholímetro no funcionaba.
El hombre, que se dedica a la actividad agrícola en la zona, intentó realizarse el control por sus propios medios para demostrar que no había consumido alcohol. La situación derivó en una presentación judicial y un juez dictó una medida cautelar a su favor, al considerar que el procedimiento tuvo fallas graves.
Un control que quedó bajo la lupa
La retención del vehículo y del carnet de conducir se produjo en el marco de un operativo de tránsito. Según trascendió, el dispositivo de medición de alcohol en sangre no estaba en condiciones de funcionar, lo que impidió concretar la prueba sobre el conductor.
Ante esa situación, el agricultor buscó por su cuenta la manera de someterse a un test y así dejar constancia de que no había bebido. Esa iniciativa fue clave para que la Justicia interviniera y revisara cómo se había desarrollado todo.
La decisión del juez
El magistrado evaluó las irregularidades del procedimiento y resolvió dictar una medida cautelar que favorece al hombre. La orden apunta a devolverle el vehículo retenido, una camioneta que utiliza para su trabajo, y a restituirle la licencia de conducir.
La resolución judicial pone el foco en la validez de los controles cuando los instrumentos no están en condiciones. En este caso, la falta de un alcoholímetro operativo fue el punto central que inclinó la balanza a favor del agricultor.