El alarmante informe que revela los riesgos ocultos de la concesión de la Hidrovía
¿Sabías que la concesión de la Hidrovía carece de estudios ambientales actualizados? Los detalles que la Fundación Humedales no quiere que ignores.
La Fundación Humedales volvió a encender las alarmas sobre la concesión del corredor fluvial Paraguay-Paraná, otorgada por 25 años al consorcio Jan De Nul-Servimagnus. Según la organización, la falta de estudios ambientales actualizados y las irregularidades señaladas por la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) ponen en jaque a los humedales y a las comunidades que dependen de ellos.
La concesión, que implica profundizar el dragado en el tramo desde el sur de Santa Fe hasta el Río de la Plata, avanza sin una evaluación de impacto ambiental acumulativa. Los únicos informes disponibles datan de 2011, lo que, para la Fundación, evidencia un desprecio por las consecuencias ecológicas en un contexto de crisis climática.
¿Qué dice la Procuraduría?
Un informe de la PIA destaca que la licitación se realizó en incumplimiento del Acuerdo de Escazú y sin la debida Evaluación de Impacto Ambiental. Organizaciones ambientalistas ya presentaron recursos judiciales para frenar el proceso, aunque fueron rechazados en primera instancia. Una apelación está en curso.
La Fundación advierte que el corredor fluvial de 3.400 kilómetros es uno de los sistemas de humedales más productivos del planeta, pero la profundización del calado a 40 pies lo expone a un estrés adicional.
Voces expertas
Nadia Boscarol, bióloga y coordinadora del Programa Corredor Azul de FH, afirmó: “El proceso licitatorio estuvo viciado desde el origen. No se presentaron estudios actualizados, sino información parcial de 2011. Los intereses económicos de unos pocos priman sobre el bien común”. Además, señaló que los costos ambientales recaen sobre las poblaciones más vulnerables.
Carlos Ramonell, geólogo de la UNL, explicó que el dragado modificará la pendiente del lecho, lo que podría desencadenar erosión y sedimentación impredecibles. “Los estudios presentados tienen una mirada parcial, como si el río fuera una foto y no una película”, criticó.
Impactos concretos
La modificación del cauce afecta la biodiversidad, la calidad del agua y la vida de los pobladores ribereños. El aumento del tránsito naviero eleva el riesgo de contaminación y erosión costera. Boscarol concluyó: “Conservemos estos humedales, aún podemos evitar llegar al costoso punto de tener que repararlos”.