El alambrado caído que puede costarle caro a más de un productor entrerriano
Sociedad · Entre Ríos

El alambrado caído que puede costarle caro a más de un productor entrerriano

¿Qué pasa si un animal suelto cruza la ruta por un alambrado en mal estado? Vialidad ya salió a recorrer los campos de Entre Ríos y la respuesta puede terminar en una cuenta muy cara para el productor.

Vialidad Nacional salió a recorrer las rutas de Entre Ríos con una advertencia que incomoda en el campo: el alambrado no es un detalle rural, es una barrera legal contra los siniestros. El 17° Distrito Entre Ríos del organismo inició relevamientos para detectar incumplimientos y ya empezó a intimar a los responsables de los inmuebles.

La movida quedó formalizada en un comunicado difundido el 5 de noviembre, donde se recuerda que la obligación no es una sugerencia: está escrita en la Ley Nacional de Tránsito.

Qué dice la norma que Vialidad salió a hacer cumplir

El artículo 25, inciso G, de la Ley 24.449 establece que los propietarios deben mantener los alambrados en condiciones que impidan el ingreso de animales a la zona de camino. Es una regla de tránsito pensada para proteger a quienes circulan por las rutas, no una cuestión de comodidad para el productor.

Con ese respaldo, el personal del distrito entrerriano comenzó a recorrer las trazas para identificar dónde la barrera falla. Cuando detectan un alambrado flojo o caído, notifican a los responsables y los intiman a regularizar la situación. Dejarlo así ya no es una opción: puede convertirse en una intimación formal.

Las consecuencias que pueden caer sobre el propietario

La falta de alambrado o su conservación deficiente puede derivar en las sanciones previstas en el Anexo 2 del Decreto 779/95. Pero hay más: Vialidad está facultada para ejecutar por su cuenta los trabajos necesarios para garantizar la seguridad de los usuarios y luego trasladar esos gastos a los propietarios linderos.

Es decir, si hay que intervenir porque el campo no cumple, la cuenta puede terminar en manos de quien tenía la obligación de mantener la barrera en pie.

La responsabilidad que más pesa: el siniestro

El tramo más duro del comunicado apunta directo a la responsabilidad civil. Los propietarios o arrendatarios serán exclusivamente responsables por los daños y perjuicios que se produzcan si animales sueltos ingresan a la ruta y provocan un siniestro.

La ecuación queda cerrada: si el animal entra porque el alambrado no estaba en condiciones, responde quien debía impedirlo. No se trata de una amenaza abstracta, sino de una consecuencia legal concreta que puede terminar en un choque y en una demanda por daños y perjuicios.

En una provincia donde las rutas conviven a diario con el tránsito de vehículos y la presencia de animales en el campo, la prevención no aparece como algo opcional. Si la barrera falla, el riesgo se traslada a la ruta y la exposición del productor es doble: sanción administrativa y obligación de pagar los daños.

Siguiente nota Sociedad · Entre Ríos

Paraná se llena de sabores del mundo: los platos que no vas a encontrar en otro lado

Seguí leyendo

Elegí tu provincia

Para ver tu edición local