El ajuste que no cesa: Milei contra todos y la interna que explota en el gabinete
Milei firma un ajuste récord justo antes de la marcha universitaria, mientras Karina y Bullrich se enfrentan por el control del Senado. ¿Hasta dónde llegará la interna?
Un día antes de la Marcha Federal Universitaria, el presidente Javier Milei firmó un decreto de ajuste fiscal de 1,47 billones de pesos (1,6 % del PBI). La medida, que tomó por sorpresa al propio gabinete, fue interpretada como una respuesta directa a las protestas sociales. “Deberías dejar de preguntarte por qué hace lo que hace”, respondió un ministro ante la consulta sobre la estrategia del Presidente.
Mientras la plaza se llenaba de estudiantes, sindicatos y políticos de la oposición, Karina Milei comandaba la mesa política a pocos metros de la Casa Rosada. La orden de la secretaria general de la Presidencia fue sostener el proyecto de reforma electoral sin modificaciones, pese a los intentos de Patricia Bullrich de separar “Ficha Limpia” para negociar con bloques aliados. Este mediodía, el Senado comenzará a debatir la reforma de manera conjunta, en contra de lo acordado por Bullrich con el PRO y la UCR.
¿Quién manda en Seguridad?
Los enfrentamientos entre la hermana del Presidente y Bullrich son recurrentes. Al protagonismo de “Pato” en las sesiones extraordinarias se sumó el bloqueo de Karina a que Diego Valenzuela asumiera un cargo clave en Seguridad, justo por debajo de Alejandra Monteoliva. “Patricia pensó que pasaba al Senado pero mantenía la palabra final en Seguridad. Y eso no pasó”, comentó un funcionario del ministerio.
A las exigencias de respuestas al Presidente se sumó que Bullrich quedó primera en imagen positiva según Management & Fit. Milei, en cambio, quedó séptimo y con imagen negativa superior a la de la excandidata de Juntos por el Cambio. “Tiene una emocionalidad importante”, dijo Bullrich para frenar las preguntas sobre los gritos de Milei en la última reunión de gabinete.
El abrazo que molestó
No fue del agrado libertario el abrazo entre Bullrich y Mauricio Macri. El titular del PRO salió el domingo con un duro comunicado donde planteó serias diferencias con el Gobierno. Tanto las autoridades del espacio como el entorno del expresidente coincidieron en que el texto no fue discutido, sino que fue “la voz de Mauricio”. El enojo se hizo sentir dentro del PRO, aunque nadie lo planteó públicamente. Solo Jorge Macri reconoció al aire que no había leído el texto: “Me enteré viniendo para acá”, dijo en TN.
Macri y Milei no se ven desde aquella reunión en Olivos el 31 de octubre de 2025, cuando el Presidente cortó en seco al hombre del PRO. Macri volverá de Egipto y aterrizará casi directo en Vicente López junto a Fernando De Andreis. La semana que viene hará una aparición en Cuyo. “Busca rearmarse. Sabe que falta mucho para la elección, pero en política es muy poco. Pensá que todos van a desdoblar. Esto ya se juega”, afirmó un armador del espacio.
El peronismo en movimiento
En ese juego ya entró el peronismo. La frase de Juan Manuel Olmos sobre los vaivenes del mercado cuando el PJ asoma la cabeza generó ruido en la discusión opositora. Olmos reiteró su idea: “Tenemos que despejar el factor miedo para ser otra vez competitivos”. Axel Kicillof viajó a Córdoba para buscar cicatrizar la herida con el kirchnerismo desde el levantamiento policial de 2013. “El peronismo gobierna Córdoba desde hace muchísimos años. Es un peronismo con características cordobesas, pero me parece que el problema ha sido mirarlo desde acá”, sentenció Carlos Bianco.
En Córdoba también estuvo la CGT. Héctor Daer volvió a pedir por “Axel Presidente”. Teresa García, diputada cercana a Cristina Fernández, consideró que era hora de buscar “un nuevo (Héctor) Cámpora”. Sergio Berni dijo que “si Kicillof no acepta la conducción estratégica de Cristina, buscaremos otro candidato”.
El ajuste no termina
Martín Rapetti, economista y director de Equilibra Consultores, dio un panorama completo: “Estamos hoy en una economía que, más allá de algunos sectores puntuales como energía, minería y el agro, el resto está deprimida. La recaudación tributaria cayó en abril por noveno mes consecutivo. Los ingresos vinculados a la actividad económica están en retroceso”.
Ante la necesidad de mantener el superávit primario del 1,4 % acordado con el FMI, “lo que está haciendo es recortar gastos o posponer pagos, sobre todo a proveedores”. Esa contracción tiene un efecto negativo sobre la actividad económica. “Ese gasto que no hace el gobierno es un faltante de caja para alguien, que empieza a resentir su situación”, agregó.
Rapetti planteó que la preocupación no es la sanidad fiscal, sino la sostenibilidad del plan. “A la sociedad le costó el esfuerzo, pero no pensaba que iba a ser tan prolongado”. El problema en empleo e ingresos puede generar “un riesgo de cambio de régimen político”. Los mercados podrían tomar medidas más precavidas, subir el riesgo país y presionar el mercado de cambios. “Después de la cosecha gruesa y del Mundial, cuando empiece a vislumbrarse el proceso preelectoral, estos temas van a aparecer con más nitidez”, concluyó.