El aislamiento de Milei en Olivos y el plan oculto de Karina para las PASO
Milei encerrado en Olivos, con un círculo íntimo reducido y Karina tomando el control. ¿Logrará el Gobierno suspender las PASO o el plan se derrumba?
El presidente Javier Milei está más aislado que nunca en la quinta de Olivos, con un círculo íntimo reducido a dos personas y la gestión política delegada en su hermana Karina. Mientras el Gobierno enfrenta su peor momento de imagen y la crisis de los endeudados, la estrategia para suspender las PASO se desmorona y el PJ se reagrupa. La preocupación interna es máxima y las decisiones clave ya no pasan por el Presidente.
Una fuente del oficialismo describió con precisión la situación actual: “Nah, para qué se va a mover el Presidente si todo esto lo maneja Karina. No tiene por qué meterse o salir de Olivos. Ya se sabe que esto se habla con ella”. Con esta frase queda claro que Milei se encuentra encerrado, aislado y con un entorno reducido al “cineasta” libertario Santiago Oría y a Lila Lemoine, y poco más.
La comunicación con su hermana Karina Milei es escasa, y casi nula con Santiago Caputo. En el Gobierno crece la preocupación por este aislamiento, que se profundizó después de la crisis con Manuel Adorni. En ese momento, Milei repetía en privado: “Si van por él estamos al horno”, mientras sostenía al exvocero como jefe de Gabinete, hasta que finalmente tuvo que deshacerse de él.
La nueva mesa chica y el rol de Karina
La delegación de poder es total: Karina Milei es la encargada de garantizar un segundo mandato del Presidente. Arrancó su gestión como secretaria general de la Presidencia, impulsada por Diego Santilli, con un llamado a Mauricio Macri. Este movimiento ocurre en el peor momento de imagen de Milei, con la “crisis de los endeudados” en su punto máximo.
La mesa política que lideraba la hermana del Presidente ya no existe como tal. Ahora, Karina conformó su propia “mesa chica” con los Menem (Martín y “Lule”) y Santilli, donde se tomarán las decisiones más importantes hasta el final del mandato. Allí se definirá el futuro electoral de la gestión libertaria.
La suspensión de las PASO, en la cuerda floja
El Gobierno ve cada vez más lejano el objetivo de suspender las PASO en 2027. Los libertarios temen repetir el 2019 de Macri, con una corrida cambiaria que los aterra, y buscan a toda costa que el PJ se rompa sin primarias. Sin embargo, el peronismo se plantó y fijó como única meta sostener las elecciones primarias del año que viene.
El PRO no acompaña a Karina en su plan, y los aliados exigen recursos, gestos y garantías para votar la reforma electoral en el Congreso. La Casa Rosada quería darle media sanción en el Senado en agosto, pero los planes se postergaron para noviembre, y ya nadie asegura que finalmente se concrete. El “plan platita” que el Gobierno tenía pensado para los gobernadores se está pinchando semana a semana.
Si Karina, los Menem y Santilli no logran aprobar la suspensión de las PASO en noviembre, el plan fracasa. Por eso, todo debe suceder ya, y por eso se explican los movimientos de esta semana, tanto del PJ como del Gobierno con el PRO.
Las burlas oficiales a la reunión del PJ
En Casa Rosada se burlaron de la reunión que volvió a unir a Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner. Afirmaron que no les preocupa esa supuesta unidad y expresaron: “Se llevaron puesta la Argentina. Que hagan lo que tengan que hacer. Es la peor película de terror que puede haber hoy”.