El agua les cortó los dos caminos y quedaron aislados: el operativo que los asistió desde el aire
Una pareja de adultos mayores fue evacuada en medio de las crecidas que azotan Neuquén, Chaco y Corrientes. Mientras los ríos siguen subiendo y más de 1.700 personas debieron dejar sus casas, un dato sobre el ganado y las rutas complica el panorama.
Más de 1.700 personas debieron dejar sus casas o se autoevacuaron por las inundaciones que afectan a Neuquén, Chaco y Corrientes. Las lluvias intensas y las crecidas de los ríos dejaron familias aisladas, caminos intransitables y zonas productivas bajo el agua, en un contexto meteorológico marcado por El Niño.
Los organismos de emergencia de las tres provincias reforzaron los operativos de asistencia, con equipos sanitarios, personal de Defensa Civil y hasta helicópteros para llegar a los lugares donde el acceso por tierra se volvió imposible.
Si bien las tres jurisdicciones padecen consecuencias parecidas, el origen del agua es distinto. En Neuquén, el desborde repentino de arroyos y cañadones incomunicó a comunidades rurales. En Chaco y Corrientes, en cambio, el avance de los ríos Paraná y Uruguay complicó viviendas, caminos y establecimientos productivos.
Neuquén: dos caminos cortados y auxilio por aire
Uno de los puntos más críticos fue Aguada San Roque, en plena región de Vaca Muerta. Las lluvias dejaron fuera de servicio las dos únicas vías de ingreso y egreso a la localidad.
El acceso principal, que conecta con la Ruta Provincial 7, se bloqueó cuando el agua superó la capacidad del conducto de 1,60 metros instalado en un badén. También se interrumpió el camino de la interplanta, por lo que el pueblo quedó temporalmente aislado.
La Comisión de Fomento pidió a los vecinos que permanecieran en sus casas, evitaran moverse sin necesidad y siguieran las indicaciones de los organismos oficiales.
El director provincial de Defensa Civil, Carlos Cruz, explicó a LM Neuquén que la activación de los cañadones complicó especialmente la circulación en la zona petrolera. Aunque algunos cauces empezaron a bajar, las autoridades mantuvieron la recomendación de no transitar por los sectores afectados.
El Gobierno provincial desplegó personal de la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos, equipos sanitarios y agentes de Protección Civil en Villa del Puente Picún Leufú, Piedra del Águila, Piedra Pintada y Rincón de los Sauces.
En Bajada de los Molles, dentro de la jurisdicción de Villa del Puente Picún Leufú, los rescatistas evacuaron de forma preventiva a una pareja de adultos mayores que se encontraba en buen estado de salud.
Los operativos incluyeron vuelos hacia Bajada de las Manzas, Paso Aguerre y Salinas Yeguas, además de otros parajes rurales cercanos a Piedra del Águila. En la comunidad Ancatruz, en Piedra Pintada, participó un helicóptero del Sistema Nacional de Manejo del Fuego.
La asistencia aérea permitió trasladar a pobladores que no podían cruzar los cursos de agua y distribuir alimentos, agua potable, medicamentos y forraje entre las familias aisladas.
Mientras continuaban las tareas, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta amarilla por tormentas para el oeste de Añelo, lo que mantuvo la preocupación por nuevas crecidas.
Chaco: 1.194 desplazados y el ganado en la mira
En Chaco, la suba del río Paraná sumada a las lluvias de los últimos días inundó localidades ribereñas y obligó a muchas familias a abandonar sus hogares.
La secretaria de Coordinación de Gabinete provincial, Carolina Meiriño, informó que 913 personas fueron evacuadas y otras 281 se autoevacuaron, lo que totaliza 1.194 habitantes desplazados.
Barranqueras, cerca de Resistencia, fue una de las localidades más castigadas: 251 personas tuvieron que dejar sus viviendas por el avance del agua. En esa zona el Paraná llegó a 7,27 metros, por encima del nivel de evacuación fijado en 6,50 metros. A eso se sumaron lluvias cercanas a los 70 milímetros y ráfagas de hasta 75 kilómetros por hora.
En Puerto Vilelas, el intendente Marcelo González estimó que alrededor de 350 familias sufrieron dificultades por la combinación de lluvias y crecida.
El fenómeno también encendió alarmas entre los productores ganaderos, que empezaron a mover animales desde las islas hacia terrenos altos para evitar pérdidas. Según estimaciones del sector, más de 900.000 cabezas de ganado están expuestas a las inundaciones en áreas productivas de Santa Fe, Chaco y Corrientes.
El panorama podría empeorar: el SMN anticipó una alerta naranja por tormentas para gran parte del territorio chaqueño, con posibilidad de fenómenos de intensidad considerable. El organismo advirtió que podrían registrarse “fenómenos meteorológicos peligrosos para la sociedad, la vida, los bienes y el medio ambiente”.
Corrientes: más de 550 evacuados y ríos en niveles récord
Corrientes también sufrió un fuerte impacto por el aumento de los caudales del Paraná y el Uruguay, sobre todo en las localidades costeras.
Según el Centro Operativo de Emergencias, los evacuados y autoevacuados superaron las 550 personas, de acuerdo con datos difundidos por AIRE de Santa Fe. Dos días antes, el número de afectados rondaba los 400. En la capital provincial, el Paraná alcanzó los 7,43 metros, muy por encima del nivel de evacuación de seis metros.
En Itatí el caudal superó los ocho metros, mientras que en Paso de la Patria llegó a 7,79 metros y provocó anegamientos en sectores habitados. Sobre el río Uruguay, Paso de los Libres registró 7,88 metros, con el agua avanzando sobre calles y el paseo costero.
El incremento de los caudales se relacionó con las lluvias abundantes en las cuencas superiores, especialmente en Brasil, y con cambios en la operación de las represas de Itaipú y Yacyretá.
Un informe de Yacyretá señaló que el aporte de agua acumulado durante octubre se ubicó 92% por encima de los valores promedio, y las proyecciones anticiparon nuevas precipitaciones en las cuencas que alimentan el sistema.
El Gobierno correntino coordinó operativos entre Defensa Civil, Salud y Desarrollo Humano para asistir a los damnificados y organizar los traslados de las familias afectadas.
Las autoridades también reforzaron los controles sanitarios por el riesgo de proliferación del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, en los sectores donde quedó agua acumulada.
Temporal con granizo y trabajos en las rutas
Además de las crecidas, el sur de Corrientes atravesó el viernes una jornada de lluvias intensas, ráfagas de viento y caída de granizo que golpeó especialmente a sectores rurales y productivos. Según la información publicada por El Litoral, las zonas de Goya, Lavalle, Perugorría y Santa Lucía estuvieron entre las más perjudicadas.
En paralelo, el 10° Distrito Corrientes de Vialidad Nacional realizó trabajos preventivos para reducir el riesgo de anegamientos, erosión del suelo y deterioro de la infraestructura vial. Las tareas incluyeron limpieza y acondicionamiento de alcantarillas en las rutas nacionales 118 y 14, además de intervenciones en las rutas 12 y 123.
El organismo anticipó que los operativos continuarán durante octubre y noviembre, con mantenimiento en desagües, cunetas, canales y banquinas de los corredores prioritarios.
No obstante, desde Vialidad Nacional aclararon que la continuidad de las intervenciones dependerá de los relevamientos técnicos y de la evolución del clima.
Mientras tanto, los equipos de emergencia de las tres provincias mantienen la asistencia a las familias damnificadas y el monitoreo de los cursos de agua, ante la posibilidad de que nuevas lluvias agraven las inundaciones y prolonguen el aislamiento de las comunidades afectadas.