El Aeropuerto de Rosario recibió 34 vuelos desviados de Ezeiza: entre ellos, dos Boeing 747 que sorprendieron a todos
34 vuelos desviados de Ezeiza aterrizaron en Rosario. Dos Boeing 747 sorprendieron a todos. ¿Qué capacidad tiene el aeropuerto para manejar estas aeronaves?
Durante poco más de un mes, el Aeropuerto Internacional de Rosario se convirtió en el salvavidas de la aviación argentina: recibió 34 vuelos que no estaban programados, incluyendo dos gigantescos Boeing 747, luego de que el Aeropuerto de Ezeiza cerrara temporalmente por mal clima.
Entre el 25 de mayo y el 5 de julio, las condiciones meteorológicas adversas obligaron a desviar decenas de operaciones hacia la terminal rosarina. Lo que parecía una contingencia se transformó en una muestra de capacidad técnica y operativa.
¿Qué aeronaves llegaron?
Dos de los aviones que aterrizaron en Rosario fueron Boeing 747 de fuselaje ancho, conocidos como Wide Body. Uno de ellos, un carguero de la compañía Atlas Air, marcó un hito: fue la primera vez que un Boeing 747 de carga operó en el aeropuerto local.
El vuelo GTI8838 / 5Y8838, proveniente de Miami y con destino final Ezeiza, tocó pista a las 00:58 del domingo. Una vez que el clima mejoró, la aeronave retomó su ruta original.
El director de Cargas del Aeropuerto, Federico Luchtenberg, explicó: “La llegada de este Boeing 747 carguero representa un hito para nuestro aeropuerto. Poder recibir y asistir este tipo de aeronaves confirma que contamos con la infraestructura, los procedimientos y el capital humano necesarios para responder con eficiencia ante operaciones de alta complejidad. Cada intervención fortalece el posicionamiento de Rosario como un aeropuerto confiable para la logística y el transporte de cargas internacionales”.
Un aeropuerto alternativo de referencia
Los desvíos registrados en las últimas semanas consolidan a Rosario como un nodo aeroportuario clave para la región. La terminal demostró estar preparada para garantizar la continuidad del transporte aéreo de pasajeros y cargas en situaciones extraordinarias.
La infraestructura disponible, el profesionalismo de los equipos y la coordinación entre organismos permitieron una respuesta rápida y segura. Esto posiciona a Rosario como un actor cada vez más relevante para la conectividad, el comercio exterior y el desarrollo productivo de Santa Fe.