El adiós a una pionera de las Damas de Rosa del Hospital Regional
El Voluntariado del Hospital Regional despidió con profundo pesar a una de las fundadoras de las Damas de Rosa. Su nombre quedará ligado para siempre a la historia del grupo que acompaña a cientos de pacientes.
La comunidad de Comodoro Rivadavia está de luto. Malena Roux de Buzzi, una de las fundadoras de las “Damas de Rosa” del Hospital Regional, falleció, y el Voluntariado del nosocomio la despidió con un mensaje cargado de emoción y gratitud.
La noticia sacudió al grupo solidario, que la recordó como una de las “pioneras” de esa organización que desde hace años acompaña a pacientes y familias que llegan al hospital público de la ciudad.
Quién fue Malena Roux de Buzzi
Su nombre quedó ligado para siempre a la historia de las Damas de Rosa, ese equipo de voluntarias que con su trabajo silencioso busca hacer más llevadera la internación de cientos de personas.
El Voluntariado del Hospital Regional no dio precisiones sobre las circunstancias del deceso ni la edad de la mujer, pero sí dejó en claro el peso de su pérdida: la definió como una de las “fundadoras” del espacio y destacó su rol en los inicios de la iniciativa.
El grupo que ella ayudó a crear es conocido en toda la zona por su labor constante: visitas a los pacientes, contención a las familias y un sinfín de gestos que marcan la diferencia en un ámbito tan sensible como el de la salud pública.
El legado que deja
Más allá del dolor, quienes la conocieron rescatan su compromiso y su entrega. Las Damas de Rosa son parte del paisaje del Hospital Regional, y su origen lleva la impronta de mujeres como Malena, que decidieron poner el cuerpo y el corazón al servicio de los demás.
La noticia generó una ola de condolencias en las redes sociales y entre los vecinos que alguna vez cruzaron su camino en los pasillos del hospital. Muchos la recuerdan con una sonrisa, siempre dispuesta a dar una mano o una palabra de aliento.
Su partida deja un vacío difícil de llenar, pero también una enseñanza: la de que un grupo de personas con vocación solidaria puede transformar la experiencia de quienes atraviesan una enfermedad. Ese es, sin dudas, el mejor homenaje que se le puede rendir.