El acampe policial en Santa Cruz que no cede: 45 días de protesta y un reclamo que desafía al gobernador Vidal
Más de 45 días de acampe frente a la Casa de Gobierno, temperaturas bajo cero y un reclamo que no se apaga: ¿por qué los policías santacruceños no aceptan el aumento de 1,7 millones?
El conflicto salarial con la Policía de Santa Cruz suma más de 45 días de acampe frente a la Casa de Gobierno, pese al aumento de 1,7 millones de pesos decretado por el gobernador Claudio Vidal. Los efectivos exigen un básico de 2,2 millones y que la mejora alcance a retirados y pensionados.
La medida oficial, oficializada este lunes mediante la Resolución N.º 342/26 del Ministerio de Seguridad y el Decreto Provincial N.º 0660/2026, logró desactivar protestas en localidades como Perito Moreno, Caleta Olivia, Las Heras y Pico Truncado. Sin embargo, los principales focos de conflicto persisten en Río Gallegos y El Calafate.
¿Qué reclaman los efectivos?
Los manifestantes rechazan el esquema salarial dispuesto por el Ejecutivo y sostienen que los ingresos continúan por debajo del costo de vida. Cuestionan que parte de la recomposición se haya instrumentado mediante adicionales y exigen que las mejoras alcancen también a jubilados y pensionados de la fuerza.
El aumento incluye la creación de nuevos adicionales, como el Compensador (remunerativo y no bonificable) y el adicional Cumplimiento Efectivo del Servicio (no remunerativo y no bonificable). Además, se actualizó el valor punto. Pero el decreto también eliminó suplementos como los de función policial operativa, penitenciaria de alto riesgo, operativos en siniestros, investigaciones, funciones técnicas y alta dedicación operativa.
Un acampe que resiste el frío extremo
El principal núcleo del conflicto continúa frente a la Gobernación, donde el acampe permanece instalado desde hace más de un mes y medio, incluso bajo temperaturas extremas que, según los manifestantes, alcanzan sensaciones térmicas cercanas a los 20 grados bajo cero. Allí confluyen efectivos activos, retirados, bomberos y agentes penitenciarios.
A diferencia de otros conflictos policiales en el país, los efectivos aseguran que cumplen sus guardias y, una vez finalizado el servicio, regresan al campamento para sostener el reclamo. En el transcurso de la protesta, dos agentes llegaron a encadenarse a uno de los accesos laterales de la sede gubernamental.
Desde el Gobierno sostienen que estas modificaciones representan una mejora del poder adquisitivo del personal y afirman que la Policía de Santa Cruz quedó posicionada entre las tres mejor remuneradas del país. Pero los argumentos resultan insuficientes para los oficiales que mantienen el acampe, mientras el conflicto sigue sin resolverse.