El abogado que forma a los jueces del país dijo dónde está el verdadero problema de la Justicia
Dirige la Maestría en Derecho Procesal de la Universidad Austral y llegó a Corrientes a hablar de los tiempos de la Justicia. En medio de la entrevista soltó una comparación con los hospitales que dejó al salón en silencio: ¿para quién se diseña el sistema?
Gustavo Calvinho, director de la Maestría en Derecho Procesal de la Universidad Austral, desembarcó en Corrientes con una frase que incomoda al sistema: la Justicia se diseña para comodidad de los magistrados y no de la gente que la usa. Lo dijo en el marco de un ciclo de cuatro encuentros en el Colegio de Abogados de Capital, con inscripción colmada y un salón repleto de operadores del sistema.
El especialista dialogó con EL LIBERTADOR sobre la crisis de efectividad que atraviesa el servicio de Justicia en el país y no ahorró críticas hacia adentro del propio mundo jurídico.
La mora no es solo correntina
Consultado sobre si la demora judicial es un problema exclusivo de provincias como Corrientes, Calvinho fue categórico: se trata de una preocupación generalizada de la sociedad argentina que excede ampliamente a la provincia.
Según su mirada, la demora excesiva en la resolución de los conflictos no es responsabilidad únicamente de los jueces, sino de un diseño estructural profundo que abarca los procedimientos, los marcos legales y la actuación de los propios abogados.
Un sistema con bases de hace 200 años
El director de la Maestría en Derecho Procesal señaló que la estructura procesal es obsoleta. En la Argentina, explicó, la Justicia no penal —civil y administrativa— sigue estructurada sobre modelos que tienen entre 100 y 200 años de antigüedad, con procedimientos escritos diseñados para una época en la que no existían las tecnologías actuales.
A eso le sumó una paradoja: hay pocos jueces y muchos abogados, pero el sistema le recarga toda la tarea burocrática a los magistrados mientras los abogados quedan al margen por una concepción ideológica que consideró superada.
El modelo que miran como salida
Para desmantelar esa sobrecarga burocrática que frena los expedientes, Calvinho propuso avanzar hacia una transformación de roles. El ejemplo que citó es el de Neuquén, que recientemente adoptó un sistema civil adversarial siguiendo la tendencia del fuero penal.
En ese esquema, los jueces deben concentrarse exclusivamente en resolver y bajar la carga administrativa, mientras que los abogados asumen la responsabilidad de litigar. Hoy, advirtió, las funciones están mezcladas y eso impacta de lleno en los tiempos de respuesta.
Corrientes y la oralidad indiscriminada
La provincia reformó su Código Procesal Civil hace poco tiempo, y la pregunta era obligada. Calvinho consideró que provincias como Corrientes o Tucumán sancionaron códigos nuevos, pero implementaron modelos con una oralidad "un poco indiscriminada" que no está dando buenos resultados.
Su crítica apuntó al método: a veces no se revisan adecuadamente los datos ni los números de la Justicia antes de impulsar reformas, y luego reaparece el problema de la falta de respuesta. Cambiar un código procesal no es un proceso rápido, subrayó, y el verdadero reto es dejar de diseñar la Justicia en función de la autoridad que juzga.
Hospitales para los médicos, no para los enfermos
Cuando se le preguntó a qué se refería concretamente con que el sistema está hecho "para los jueces", Calvinho no dudó: las reformas se siguen pensando en la comodidad del juez y no en la gente que acude al sistema.
"Seguimos empeñados en hacer los hospitales para comodidad de los médicos y no de los enfermos", ilustró. Para el especialista hay que cambiar esa lógica de fondo: la demora afecta a todos, pero impacta de manera directa en los ciudadanos.
Voluntad política, facultades y tecnología sin marco
Más allá de las reformas legislativas, Calvinho enumeró otros factores que deben modificarse a mediano y largo plazo. Toda transformación seria requiere voluntad política y el acompañamiento articulado de los poderes del Estado, pero también autocrítica.
En ese punto apuntó contra las facultades de Derecho, que continúan enseñando con programas de estudio superados que no forman adecuadamente a los futuros operadores del sistema. A eso le agregó otra práctica habitual: aplicar nueva tecnología sin un marco legal adecuado ni la capacitación correspondiente. Es, dijo, un trabajo integral a mediano y largo plazo.
El ciclo que llega a la provincia
La visita de Calvinho se enmarca en un esfuerzo conjunto y gratuito entre la Universidad Austral y el Colegio de Abogados de Corrientes, que abarca cuatro martes consecutivos. El ciclo contará con disertantes de Santa Fe y Entre Ríos, además de un cierre con magistrados y abogados.
La intención, según explicó, es debatir entre todos los actores del sistema para generar aportes y propuestas concretas que mejoren la Justicia correntina.