El 95% de los incendios en Catamarca es por negligencia humana
Las llamas ya están controladas en Aconquija, pero el balance provincial esconde un dato que preocupa: cada vez hay más focos, aunque la superficie quemada es de las más bajas en 12 años. ¿Qué está cambiando?
El incendio forestal que mantuvo en vilo a Aconquija durante los últimos días ya fue extinguido, tras arrasar más de 300 hectáreas. Así lo confirmó el director de Incendios Forestales de Catamarca, Damián López, quien destacó el trabajo coordinado de brigadistas, bomberos voluntarios y personal municipal para controlar un fuego que se desarrolló en una zona de difícil acceso.
En diálogo con Radio El Esquiú 95.3, en el programa La Mañana de El Esquiú, López explicó que el incendio pasó por distintas etapas: primero fue considerado contenido, luego controlado y finalmente extinguido. "Cuando ya no hay focos activos y ya no hay peligro de que se pueda activar o extender", detalló, se alcanza esa última calificación.
Origen humano y temporada crítica
Sobre las causas, todavía no hay una determinación oficial. Sin embargo, el funcionario señaló que la mayoría de estos episodios tiene origen humano: "El 95% de estos incendios desgraciadamente es por negligencia o factor humano".
La actualización llega en plena temporada alta de incendios forestales. López confirmó que las brigadas también trabajaban en un incendio en Santa María, en una zona montañosa cercana al límite con Tucumán.
Pero el dato que más llama la atención en el balance provincial es el contraste entre la cantidad de focos y la superficie afectada. "La cantidad de incendios se superó casi en un 100%, poco más del 100%", indicó, aunque remarcó: "Venimos con la superficie afectada en una de las más bajas de los últimos 12 años".
Detección temprana y prevención
Para López, una de las claves está en la detección temprana. "La gente se está interiorizando, las denuncias se están recibiendo un poco más rápidas", destacó, porque eso permite que las brigadas lleguen antes y hagan más eficiente el combate.
Con el riesgo todavía elevado, el organismo profundiza las capacitaciones y el trabajo articulado con municipios y fuerzas de emergencia. La estrategia, resumió López, apunta a que "nuestro trabajo tiene que ser 80% de prevención y 20% de combate".