El 68% de los varones argentinos quiere ser padre, pero solo un 21% se hace cargo del día a día

Un informe de la ONU midió el deseo de paternidad en los varones argentinos y la brecha con las tareas de crianza: el dato que revela quién sigue cargando con la parte más pesada del día a día.

· 4 min de lectura
El 68% de los varones argentinos quiere ser padre, pero solo un 21% se hace cargo del día a día
El 68% de los varones argentinos quiere ser padre, pero solo un 21% se hace cargo del día a día

Un informe de la ONU reveló que el 68% de los hombres argentinos considera que tener hijos es clave para una vida plena. Sin embargo, apenas el 21% reconoce un rol activo en la crianza. La brecha entre el deseo y la práctica cotidiana quedó al desnudo en el estudio "Deseos reproductivos en la encrucijada", elaborado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Argentina y la consultora Voices!.

El relevamiento muestra que la paternidad está en transformación: la figura del proveedor pierde terreno, pero el deseo de ser padre no viene acompañado de una repartición equitativa de las tareas. Consultoras y organizaciones advirtieron a Ámbito que el cambio cultural avanza, aunque todavía falta mucho para que el cuidado diario deje de recaer casi por completo en las mujeres.

Jugar con los hijos: el rol que los varones sí asumen

Según el estudio, el principal aporte que los hombres reconocen es participar en juegos con los hijos (21%). En esa actividad, además, se registra "una mayor percepción de reparto equitativo", es decir, la sensación de que ambos progenitores están igual de involucrados. Pero la carga pesada sigue siendo femenina: bañar y vestir a los chicos (62%), cuidarlos cuando están enfermos (61%), llevarlos al médico (60%), cocinar (58%) y comprarles ropa (53%).

La portavoz de Voices!, Constanza Ciley, explicó que las representaciones de la paternidad atraviesan una transformación "importante, aunque incompleta". En diálogo con Ámbito, distinguió dos tipos de tareas: las del "centro" y las del "borde". Las primeras son las del cotidiano puertas adentro —agenda de los chicos, organización, aseo, rutinas—; las segundas apuntan al afuera, como llevarlos o buscarlos del colegio. El rol asumido por ellos pasa por el ocio, "mientras la gestión de las necesidades básicas" sigue en manos de las madres.

Ciley subrayó que la carga mental no se mide solo por quién ejecuta una tarea, sino por quién recuerda que hay que hacerla, la anticipa, la organiza y se asegura de que suceda. Esas "pequeñas cosas que hacen que la vida familiar funcione". Lejos de hablar de padres ausentes, planteó que "el desafío es avanzar hacia una corresponsabilidad más integral, que incluya las tareas repetitivas, menos visibles y menos gratificantes del cuidado".

La parte "aburrida" y la parte "linda"

Para la directora de Grow - Género y Trabajo, Carolina Villanueva, la repartición desigual les deja a los varones "todo el amor y beneficios de tener hijos", mientras a las mamás les toca "la parte más aburrida". La especialista marcó una contradicción: "Hay muchos con deseos de tener hijos, pero la figura que más crece en los censos son los hogares monomarentales. También lo podés ver con los deudores alimentarios. En el abandono del hogar hay un dato", remarcó.

Villanueva también señaló que el deseo creciente de paternidad choca con los límites que enfrentan las mujeres fuera de casa, sobre todo en el mercado laboral. "La maternidad en América Latina reduce el empleo de las mujeres en un 30% y el ingreso para las que son madres cae en promedio un 40%", detalló. Y agregó: "El impuesto a la maternidad impacta con la aparición del primer hijo. La variable de ajuste es nuestra productividad e independencia económica, y también depende de si estás en condiciones de informalidad".

Para contrarrestar la baja participación de los padres, Villanueva apuntó a las políticas laborales, como las licencias, como un paso importante.

¿Alcanza con repartir 50% y 50%?

La socióloga Agustina Bendersky, miembro de Fundar, sostuvo que el problema no se resuelve solo con arreglos intrafamiliares, sino que depende del sistema que acompañe la corresponsabilidad. "Un punto es qué políticas tenemos para que acompañen. Podemos pensar en las licencias, espacios de cuidado. Tiene que haber un Estado, una comunidad y un mercado incluso", afirmó.

Bendersky puso en duda la salida fácil de dividir la carga en partes iguales: "Una podría pensar que se resuelve repartiendo 50% y 50% la carga de tiempo. Nosotros sabemos, por encuestas de uso del tiempo en la Argentina, que las mujeres le dedican ya de por sí más del doble a esas tareas cotidianas". Para la socióloga, la resistencia a la equidad se explica por un "refuerzo de los valores tradicionales" de parte de los varones.

El informe completo de UNFPA y Voices! deja una foto clara: el deseo de paternidad crece, pero la letra chica del cuidado diario sigue escribiéndose en femenino.

Más para leer

Una escuela rural a 85 km de Bariloche ya mide el clima: lo que descubrieron los chicos
Sociedad
La Feria del Libro vuelve al Medasur: cuatro días, 61 publicaciones y un espacio que nunca antes había existido
Sociedad
Catamarca abre su Feria del Libro con casi 70 stands y una figura que promete revolucionar el Predio Ferial
Sociedad
Casa de Piedra suelta más agua: el río Colorado ya siente el cambio
Sociedad
Temporal en Concordia: el agua tapó calles y un semáforo terminó tirado en plena intersección
Sociedad
El cocinero que nunca llega: el show que despertó a los chicos de Bariloche
Sociedad