El 33% de los votantes de Milei ya no quiere su rumbo económico
Un tercio de quienes lo votaron en 2023 prefiere un giro en 2027 y el reclamo atraviesa a todos los sectores. Pero hay un dato del relevamiento que incomoda aún más al Gobierno.
Uno de cada tres votantes que eligió a Javier Milei en la primera vuelta de 2023 ya no prioriza la continuidad del rumbo económico: prefiere que en las próximas elecciones gane una opción que incentive el consumo interno, según un relevamiento de Equipo Mide.
El dato, que enciende alarmas en el Gobierno, se desprende de un estudio que midió las expectativas políticas de cara a 2027. Mientras el 56% de los votantes originales de Milei defiende mantener el esquema actual, el 33% se inclina por un giro hacia políticas que recuperen el poder adquisitivo.
El reclamo que crece en todos los sectores
La demanda por incentivar el consumo no se limita a la oposición. Entre quienes votaron a Sergio Massa en 2023, el 93% prefiere un candidato que impulse el consumo interno. También entre los que votaron en blanco o anularon su voto, el 42% se inclina por esa alternativa, mientras que solo el 3% quiere continuidad y el 55% está indeciso.
Uno de los datos más llamativos es que el reclamo no se concentra en los sectores de menores ingresos. En el nivel socioeconómico alto, el 65% prefiere una opción que incentive el consumo, frente a un 25% que apoya el rumbo actual. En los sectores bajos, esa preferencia alcanza el 59%, y en la clase media, el 54%.
Qué pasa en cada región
El apoyo a un cambio de rumbo también se nota en el mapa. En CABA, el 68% de los encuestados quiere que en 2027 gane una opción que estimule el consumo, mientras que en la provincia de Buenos Aires el porcentaje llega al 64%. En el NOA, el 61%; en Cuyo, el 58%; en Patagonia, el 53% y en la región Centro, el 52%.
La excepción es el NEA, donde la continuidad del rumbo económico se impone con el 50%, frente al 44% que prefiere políticas de estímulo al consumo.
La inflación deja de ser la principal preocupación
El estudio también revela un cambio en las prioridades de los argentinos. Los bajos salarios y el desempleo aparecen como los principales problemas, ambos con el 24% de las menciones, mientras que la inflación quedó relegada a apenas el 5%.
La situación cotidiana refleja esa preocupación: el 51% de los argentinos asegura que no llega a fin de mes o que lo hace con muchas dificultades. De ese grupo, el 28% directamente no cubre todos sus gastos mensuales y el 23% llega con fuertes complicaciones.
Además, el 53% de la población tuvo que endeudarse durante el último trimestre para afrontar gastos corrientes. El destino de esa deuda es contundente: el 39% recurrió a préstamos, tarjetas o dinero prestado para comprar alimentos, y otro 18% para pagar servicios como luz, gas o teléfono.