EE.UU. pone U$S 7.000 millones en Argentina y Mendoza quedó en el mapa: qué proyecto postergado podría volver
El acuerdo que firmaron Milei y Trump mete a Mendoza en el mapa de un corredor estratégico: hay un proyecto postergado que podría volver a discutirse y que cambiaría la conexión de la provincia con el Atlántico.
El gobierno de Javier Milei y la administración de Donald Trump sellaron un acuerdo económico y logístico que podría destrabar obras clave para Mendoza, entre ellas el histórico Tren Trasandino, frenado desde hace años. El anuncio lo confirmó el embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas: la potencia del norte invertirá hasta U$S 7.000 millones en el país.
El desembarco se formalizó durante la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, donde Milei mantuvo una serie de encuentros con funcionarios estadounidenses. Del anuncio participaron el Subsecretario de Estado de los Estados Unidos, Christopher Landau, y el canciller argentino Pablo Quirno, quienes presentaron el Corredor Andes-Atlántico.
Qué es el Corredor Andes-Atlántico
Según el documento oficial difundido este miércoles, se trata de "una iniciativa conjunta para fortalecer y modernizar la infraestructura que conecta a los sectores económicos clave de Argentina con los principales puertos atlánticos y los mercados occidentales".
El comunicado agrega que "con este nuevo corredor económico, los Estados Unidos y Argentina avanzan en su compromiso compartido con la seguridad, la protección y la prosperidad del Hemisferio Occidental y sus cadenas de suministro estratégicas".
La letra chica del acuerdo apunta a facilitar inversión pública y privada en transporte, energía e infraestructura digital a largo plazo, consolidando a Estados Unidos como "un socio fundamental en infraestructura e inversión para Argentina". Las autoridades anticiparon que "las exportaciones de minerales, petróleo y gas aumentarán a través de inversiones estadounidenses e inversiones respaldadas por los Estados Unidos".
La pata mendocina del acuerdo
El punto que mira con atención Mendoza aparece en el apartado de infraestructura. El texto menciona inversiones en "ferrocarriles, vías navegables, puertos, oleoductos e infraestructura de generación y transmisión de energía, construidas sobre una base de tecnología confiable".
Más específicamente, el documento plantea la necesidad de "identificar proyectos de infraestructura prioritarios para la rehabilitación y expansión de ferrocarriles, vías navegables y puertos, con oportunidades para que empresas estadounidenses compitan en licitaciones o en calidad de subcontratistas".
En ese marco, y en un año en el que los cierres de frontera por nevadas fueron moneda corriente, el acuerdo podría poner sobre la mesa el desarrollo de líneas ferroviarias o incluso del postergado proyecto del Tren Trasandino, una obra que lleva décadas de promesas y demoras.
Energía, minerales y tecnología
El sector energético también ocupa un lugar central: el acuerdo busca desarrollar comercialmente los recursos de Vaca Muerta mediante inversión, tecnología e instrumentos financieros estadounidenses, incluyendo préstamos directos, garantías de préstamos y productos de seguros para movilizar capital, equipos y proveedores de servicios.
En minerales, con foco en los críticos, Estados Unidos respaldará la minería argentina. El apartado digital, en tanto, sugiere apoyar el uso de tecnología confiable y colaborar en la seguridad de plataformas y equipos de inspección aduanera, en línea con el Artículo 3.2 del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíprocos entre ambos países.
Para financiar los proyectos, el acuerdo prevé que Estados Unidos aproveche herramientas de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC), el Banco de Exportación e Importación (EXIM), la Agencia de Comercio y Desarrollo (USTDA) y el sector privado estadounidense.
El comunicado cierra señalando que "el Corredor Andes-Atlántico forma parte de la Asociación del G7 para la Infraestructura y la Inversión Global, y se basa en el respaldo de los Estados Unidos a corredores económicos estratégicos a nivel mundial que aseguran las cadenas de suministro estadounidenses y crean oportunidades para las empresas de los Estados Unidos".