Editaron genes de embriones humanos con precisión récord y el debate ético explota
¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar? Científicos de Columbia lograron editar genes embrionarios con una precisión que antes parecía imposible. Pero el sueño de curar enfermedades hereditarias choca con el fantasma de la eugenesia. Los detalles de un experimento que promete revolucionar la medicina… y la ética.
Un equipo de la Universidad de Columbia logró modificar el ADN de embriones humanos en etapas tempranas con una exactitud nunca antes vista. El avance reabre la polémica sobre los ‘bebés diseñados’ y la delgada línea entre curar enfermedades y cruzar límites éticos.
Dieter Egli, genetista que lideró la investigación, utilizó una técnica llamada edición de bases, que permite cambiar letras genéticas individuales sin los daños colaterales que solía causar el sistema CRISPR. “Como científico, puedes proporcionar los datos para el debate, pero luego te detienes y dejas que otros tomen las riendas”, declaró.
¿Qué es la edición de bases y por qué es diferente?
A diferencia de CRISPR, que corta el ADN como una tijera molecular, la edición de bases hace una pequeña muesca en una hebra y guía a la célula para corregir la mutación. Esto evita los errores catastróficos observados antes. En experimentos previos con CRISPR en embriones, la reparación falló en la mitad de los casos y algunos cromosomas quedaron destruidos. “Tuvo consecuencias absolutamente catastróficas”, recordó Egli.
En esta ocasión, los investigadores alteraron dos genes: PCSK9 (relacionado con el colesterol y riesgo cardíaco) y HBG (implicado en la hemoglobina fetal). Lograron cambios exitosos sin los daños extensos de CRISPR, aunque aparecieron embriones mosaico, donde algunas células conservaban la versión original del gen.
¿Qué opinan los expertos?
Paula Amato, experta en fertilidad de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón, calificó el método como “prometedor”, pero pidió cautela hasta la publicación final. Ana Iltis, bioeticista de Wake Forest, advirtió: “Es posible que algunos efectos perjudiciales no sean evidentes hasta después del nacimiento”.
Nathan Treff, director clínico de Nucleus Genomics y coautor del estudio, cree que la técnica podría ayudar a parejas de FIV a implantar embriones que de otro modo descartarían. “Aún queda trabajo, pero esta investigación nos acerca”, afirmó.
La sombra de la eugenesia
Nucleus Genomics, que financia la siguiente fase, ya ha sido criticada por anuncios en el metro de Nueva York que decían “tengan su mejor bebé”. Fyodor Urnov, genetista de Berkeley, advirtió que el método podría servir como “manual para mejoradores de bebés más allá de los límites éticos”.
Egli reconoció que modificar muchos genes en un solo embrión aumenta el riesgo de fracaso. “Probablemente se puedan combinar tres o cuatro, quizá cinco, pero hay un límite. Queda por determinar dónde está”, dijo.