Duermen entre pelotas y conitos para jugar la final: la historia del club de barrio que paraliza a Las Chacritas
Deportes · San Juan

Duermen entre pelotas y conitos para jugar la final: la historia del club de barrio que paraliza a Las Chacritas

En Las Chacritas hay un club donde los jugadores duermen entre pelotas y conitos para no perderse los entrenamientos. Este sábado se juegan el ascenso y el barrio entero se paraliza: la historia que sostiene la ilusión tiene un detalle que pocos conocen.

A 20 kilómetros de la capital sanjuanina, en el corazón del barrio 9 de Julio, hay un estadio que ocupa una manzana entera y un plantel que cambió el uniforme de trabajo por la camiseta de Libertad Juvenil. Este sábado, desde las 17, el club de calle Gregorio Rómbolo y Matías Guerra disputa la final de la B en el Estadio San Juan del Bicentenario y todo Las Chacritas se prepara para lo que puede ser el ascenso a la máxima categoría del fútbol sanjuanino.

La utilería que es casa, pensión y depósito

En el pasillo rojo del club, un mesón enorme, los conjuntos prolijamente doblados y una planilla de asistencia reciben a los jugadores en cada entrenamiento. Detrás de ese orden está Bruno Moreno, ex futbolista que se retiró de las canchas pero nunca del club: hoy cumple tareas de utilería, mantenimiento y hasta aconseja a los pibes que defienden esos colores.

Moreno conoce cada rincón de la institución como pocos. La utilería no es solo un depósito para él: es su casa, donde vive junto a su esposa y sus dos hijas pequeñas. Y cada martes, ese mismo espacio se transforma en pensión para los futbolistas que llegan desde departamentos alejados y no pueden costear el viaje de ida y vuelta para cada práctica.

Entre el bolso de las pelotas y los conitos aparece una cama. Ahí se instala el goleador del equipo, que viene de La Bebida: arma el bolsito, se despide de su familia y viaja al corazón de Las Chacritas para quedarse a dormir y compartir los días con Bruno y su familia.

Changarines que se ponen la camiseta después del sol

La mayoría de los que vestirán la camiseta este sábado nacieron y se criaron en la zona. Son changarines y trabajadores de finca que dejan la ropa de labor y las horas bajo el sol para entrenar dos horas con la pelota. En el plantel que dirige Andrés Moyano todos hacen de todo y la unión es el rasgo que más se repite.

El compromiso atraviesa toda la estructura del club, empezando por el joven presidente Alberto Algañaraz y siguiendo por los colaboradores que aman a Libertad Juvenil desde chicos. Para un club de barrio golpeado por la crisis, llegar a esta instancia significa mucho más que un resultado deportivo.

Una espina de hace nueve años

La final no es un capricho del destino. Hace nueve años, Libertad Juvenil acarició el sueño del segundo ascenso en una recordada definición ante Sarmiento de Zonda que se le escapó en los penales. Esa herida sigue abierta en el vestuario.

"Esto es una espina que tenemos clavada y ojalá este sábado podamos sacárnosla para cumplir el objetivo", coinciden los jugadores con la mirada puesta en el partido que definirá todo.

La cita ya está marcada: este sábado, desde las 17, en el Estadio San Juan del Bicentenario, el barrio entero se revoluciona y el equipo de Las Chacritas vuelve a pararse frente a su propia historia.

Siguiente nota Deportes · San Juan

San Juan ya tiene a los 24 nombres que irán por la defensa del título en Mendoza

Seguí leyendo

Elegí tu provincia

Para ver tu edición local