D'Ricco pidió auxilio a la Justicia: la deuda millonaria que la puso al borde del abismo
Los números son demoledores: más de 350 cheques rebotados y una deuda que roza los $10.000 millones. La firma pide protección judicial, pero los plazos ya corren y los acreedores esperan respuestas.
La emblemática cadena rosarina de electrodomésticos D'Ricco oficializó su ingreso a un concurso preventivo de acreedores para esquivar la quiebra. La decisión, tomada por el Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la 2ª Nominación de Rosario el pasado 6 de agosto, dejó al descubierto un pasivo que asfixia a la firma: más de 350 cheques sin fondos y deudas con nueve bancos que superan los $9.700 millones.
El derrumbe financiero de Acción Mercantil S.A., la sociedad que opera la marca, fue tan veloz como contundente. Según registros del Banco Central, entre el 3 de junio y el 11 de agosto de este año la empresa acumuló 351 cheques rechazados por falta de fondos, por un valor cercano a los $5.990 millones. Hasta junio, la compañía aparecía en situación normal dentro del sistema financiero; la licuadora se desató después.
El día que la Justicia abrió el concurso, rebotó otro cheque
La magnitud del problema quedó expuesta el mismo día en que se formalizó la apertura del concurso: la firma sumó el rechazo de un cheque por $100 millones. Un dato que pinta de cuerpo entero la emergencia de liquidez que atraviesa.
Una deuda que se reparte entre nueve bancos
El pasivo bancario, que trepa a unos $9.700 millones, tiene un acreedor principal: el Banco de la Nación Argentina, al que D'Ricco le debe cerca de $4.400 millones. Detrás aparecen el Nuevo Banco de Santa Fe ($1.300 millones), Banco Galicia ($1.200 millones), BBVA ($803 millones) y Banco Credicoop (unos $635 millones). La lista se completa con Banco Macro, Banco Municipal de Rosario, Santander y Nuevo Banco de Entre Ríos.
El freno a una expansión que prometía
El presente convulsionado choca con la historia reciente de crecimiento. D'Ricco había consolidado su presencia en el Gran Rosario —con locales en Funes, Pérez, Villa Gobernador Gálvez, Zavalla, Casilda y Esperanza— y se había animado a desembarcar en otras provincias, como San Francisco, en Córdoba, y Paraná, en Entre Ríos. Incluso a comienzos de 2026 la firma mantenía búsquedas laborales abiertas.
Pero la contracción del consumo, la caída del poder adquisitivo y la imposibilidad de sostener los planes de cuotas para bienes durables terminaron por minar el negocio. La expansión quedó en pausa y la prioridad ahora es otra: sobrevivir.
Qué viene ahora: plazos y expectativas
El concurso preventivo no implica el cierre inmediato ni la quiebra. La empresa podrá seguir operando bajo la supervisión de la Sindicatura designada por el tribunal, mientras intenta reestructurar sus compromisos. Los acreedores —bancos, proveedores y comerciales— tienen tiempo hasta el 16 de octubre para presentar la verificación de sus créditos.
El expediente continuará durante 2027. El 25 de junio de ese año está prevista una audiencia informativa. Recién entonces se conocerá el monto definitivo del pasivo y la propuesta de pago que D'Ricco presentará para intentar salvar la cadena.