Dos tesis argentinas que pueden cambiar la medicina, premiadas por Invap
Se esperaba que los grandes desarrollos salieran de los centros más grandes, pero dos trabajos surgidos en Bariloche se llevaron el primer premio de Invap: un detector para cirugías oncológicas y un uso inédito de los sensores de cámara.
Una joven de 24 años y un físico riojano de 35 se quedaron con el primer puesto de la cuarta edición del Concurso Nacional a las Mejores Tesis de Ingeniería que organiza la empresa rionegrina Invap. Los dos trabajos ganadores apuntan a un mismo terreno: cómo usar la tecnología para mejorar diagnósticos y tratamientos médicos.
Lara Agostina Torletti Daniluk, ingeniera electrónica egresada de la Universidad Nacional de Río Negro, se impuso en la categoría Grado. Damián Leonel Corzi, del Instituto Balseiro, hizo lo propio en Doctorado. La ceremonia se transmitió por streaming porque hubo participantes de todo el país.
Un detector pensado para el quirófano
Torletti Daniluk diseñó un detector de radiación gamma para cirugía radioguiada. El dispositivo permite localizar tumores o lesiones infecciosas en pleno acto quirúrgico a partir de la radiación que emiten esas lesiones.
“Pretendo seguir trabajando y aplicando la electrónica al desarrollo de equipos médicos para ayudar a los pacientes”, contó al terminar la premiación. A sus 24 años, está a punto de recibir el título de Maestría en Física Médica en el Instituto Balseiro.
Cuando anunciaron su nombre, sus padres, presentes en la sala, no pudieron disimular la emoción. La barilochense había competido en Grado contra Pablo Baltasar Irusta, de Bioingeniería de la Universidad Nacional de Cuyo, y Matías Martín Musumano, de Electrónica de la Universidad Nacional de Moreno.
Sensores de fotografía que miran distinto
Corzi es riojano, tiene 35 años, integra la Comisión Nacional de Energía Atómica en el Centro Atómico y da clases en el Balseiro. Su tesis, “Aplicaciones de los sensores de imagen CMOS, de la detección a la reconstrucción tomográfica”, estudia y caracteriza esos sensores para sacarlos de la fotografía convencional y llevarlos a la detección de radiación ionizante —fotones gamma y rayos X— y a la reconstrucción tomográfica.
“Una tesis tiene muchas personas detrás. Llegar a la instancia de terminarla involucra a muchos: en mi caso, mi pareja, mi familia desde La Rioja y la comunidad que fui construyendo. Este reconocimiento es colectivo”, dijo el ganador. Y sumó: “Haber llegado hasta acá es una decisión colectiva que hay que apoyar junto a la universidad pública”.
En Doctorado, los otros finalistas fueron Mauricio Tosi, del Instituto Balseiro, y Jeffry Homero Martínez Valdiviezo, de la Universidad Nacional de Quilmes.
184 tesis, 22 provincias y una desde la Antártida
La edición coincidió con los 50 años de Invap. Se presentaron 184 tesis de 35 carreras, provenientes de 54 instituciones y 22 provincias. “Recibimos un 32% más de tesis que en la primera edición. Incluso, una de ellas corresponde a la Antártida”, destacaron durante la ceremonia.
El certamen arrancó en 2023 y fue creciendo año tras año. “Una tesis puede ser muchas cosas: el cierre de una carrera, una pregunta que lleva años responder, un proceso o simplemente el comienzo de algo. O una solución para la sociedad”, plantearon los organizadores antes de revelar a los ganadores.
Cómo se elige la mejor tesis
El jurado reunió a trabajadores de Invap y a profesionales externos de prestigio. Guillermo Benito, asesor de la Gerencia General y presidente del jurado, explicó el criterio: si una tesis fue aprobada por sus directores, se da por sentado que “están bien”. Lo que se mide es otra cosa.
“Lo que evaluamos es el potencial impacto de ese trabajo sobre la sociedad y el interés de la industria”, subrayó el ingeniero nuclear. Y remarcó que el concurso busca “reconocer la calidad de nuestras universidades, de nuestros egresados porque, en definitiva, es desde donde nos nutrimos”.
Benito agregó que medio siglo de Invap se explica, en buena medida, por esa cantera: “Hay generaciones formadas en la universidad nacional y gran parte de nosotros venimos de ahí”.
El premio y el mensaje de la empresa
El ganador de Doctorado recibirá el equivalente a cinco becas internas doctorales mensuales del Conicet para Bariloche; la de Grado, dos unidades. El monto total de los premios alcanza los 10 millones de pesos.
Darío Giussi, gerente general de Invap, tomó las palabras de Corzi y las llevó al plano colectivo. “Es cierto que el triunfo es individual, pero el mérito es colectivo. El trabajo de nuestra academia, con los recursos disponibles, es maravilloso y podría ser aún mejor, con más recursos e inversión”, sostuvo emocionado.
“Es lindo pensar en estos 50 de Invap y en la cantidad de cosas que podemos resolver con tanto talento en nuestro país”, añadió. También recordó que, al terminar su tesis de Doctorado, Conrado Varotto agradeció a sus padres “por haberlo traído a la Argentina”, a la que definió como “un gran país”. “Esa es la idea que defendemos”, cerró Giussi.

Damián Leonel Corzi, del Instituto Balseiro, y Lara Agostina Torletti Daniluk, de la UNRN, los ganadores. Foto: Chino Leiva