Dos religiosos serán ordenados en Crespo: el paso previo al sacerdocio que pocos conocen
¿Qué paso del orden sagrado van a dar los dos religiosos de Crespo y qué los diferencia de un sacerdote? La ceremonia reunirá a la comunidad este sábado.
La Parroquia San José de Crespo tiene fecha marcada en el calendario: este sábado 24 de octubre, a las 19, dos religiosos de la Congregación de los Misioneros del Verbo Divino recibirán el diaconado, el primer peldaño dentro del orden sagrado.
Los elegidos son Francis Ernest Boomah (SVD) y Augustine Langdindome Boruzie (SVD). El rito incluye la imposición de manos y la oración consecratoria que estará a cargo de Raúl Martín, arzobispo de Paraná.
La celebración eucarística está abierta a toda la comunidad religiosa y a los fieles que quieran sumarse a un acontecimiento eclesial de peso para la zona.
Qué puede y qué no puede hacer un diácono
El diaconado es el escalón inicial del orden sagrado. Le siguen el sacerdocio y, en la cima, el episcopado. Quienes lo reciben cumplen funciones muy parecidas a las de un sacerdote, pero con límites claros: no pueden consagrar, no presiden la Eucaristía y tampoco pueden confesar.
Por eso la ordenación del sábado no es un cierre, sino una etapa. Para Boomah y Boruzie representa el paso formal que los acerca al sacerdocio dentro de la congregación.
Una congregación que dejó de tener presencia en Entre Ríos
La ceremonia llega en un momento particular para los Misioneros del Verbo Divino en la provincia. En 2024, el Arzobispado de Paraná confirmó que en la Casa de Retiros Stella Maris ya no quedaban religiosos verbitas, una señal de la pérdida de presencia de la congregación en territorio entrerriano.
El vínculo de los verbitas con la zona, sin embargo, tiene raíces profundas. La Casa de Retiros Stella Maris, ubicada en Valle María, fue inaugurada en 1952 con otro destino: funcionar como preseminario de la Congregación Misionera del Verbo Divino.
Esa construcción de dos plantas, de grandes proporciones y desplegada hacia sus laterales, albergó un colegio con internado de reconocido prestigio y también cobijó a la Escuela Nº10. La actividad escolar se extendió hasta 1981.
Dos años después, el edificio cambió de rumbo y comenzó a operar como la actual Casa de Retiros. Desde entonces recibe a colegios, instituciones laicas, religiosas y eclesiásticas de todo el país, además de jóvenes que aprovechan su amplio parque. La capacidad es amplia: puede alojar y dar pensión completa a más de 150 personas.
En ese contexto, la ordenación de Boomah y Boruzie en Crespo adquiere otro significado para la comunidad local, que este sábado volverá a ser protagonista de un momento central para la congregación.