Dos provincias unen fuerzas en el río V: la obra que busca frenar las inundaciones
Técnicos de La Pampa y Buenos Aires ya recorrieron el Meridiano V y el río Quinto. Lo que encontraron en la batería norte apura una obra clave para evitar anegamientos.
Los trabajos para mejorar el escurrimiento del río V y evitar anegamientos avanzan sobre el límite entre La Pampa y Buenos Aires. La intervención se enmarca en el acuerdo de cooperación hídrica que ambos distritos sellaron en agosto, cuando el gobernador pampeano Sergio Ziliotto recibió a su par bonaerense, Axel Kicillof.
El foco principal está puesto en el sector del Meridiano V. Allí, durante este año, ya se concretaron tareas para ampliar la capacidad de desagüe: se sumaron dos conductos nuevos y se reparó otro que estaba deteriorado. Así, el lugar pasó de tener tres ductos operativos a cinco, con la meta de evacuar mejor los excedentes hídricos y reducir el impacto sobre caminos y zonas productivas.
Recorridas y monitoreo conjunto
En los últimos meses, equipos técnicos de ambas provincias recorrieron el Meridiano V y varios puntos de cruce con el río Quinto. El objetivo fue evaluar el estado de la infraestructura y avanzar en la restauración de las cañerías, en especial en la llamada batería norte.
Además, comenzaron a definir una red conjunta de monitoreo hidrometeorológico, con estaciones y variables que permitan anticipar eventos y mejorar la administración del agua.
Un puente para reemplazar los caños
La planificación incluye una solución permanente para el cruce del río Quinto sobre el Meridiano V. La propuesta contempla reemplazar la actual batería de caños por un puente alcantarilla de hormigón, con mayor capacidad de paso de agua y resistencia al tránsito de maquinaria pesada.
Según explicaron desde Recursos Hídricos, esa obra deberá ejecutarse cuando las condiciones del caudal permitan trabajar con seguridad.
El objetivo de todas las intervenciones es anticiparse a un eventual escenario de lluvias intensas y excedentes hídricos. La cuenca del río Quinto atraviesa varias jurisdicciones y, por sus características, exige que las decisiones sobre escurrimiento, monitoreo y obras se coordinen entre las provincias.