Dos pistas del celular de Raúl Moyano marcaron un rumbo en el Ñuñorco, pero el cerro no se deja leer
¿Alcanza con dos registros de antena para encontrar a Raúl Moyano en el Ñuñorco? Por qué los investigadores no descartan ninguna hipótesis y qué dicen los que caminan el cerro.
La búsqueda de Raúl Moyano en el cerro Ñuñorco, en Tucumán, cambió de fase: los rastrillajes se reorganizaron, se incorporaron equipos especializados y se volverá sobre sectores que ya se habían revisado. Las autoridades sostienen que el operativo seguirá activo y que no existe un plazo para darlo por cerrado.
El ministro de Seguridad provincial, Eugenio Agüero Gamboa, aseguró que los recursos para mantener el despliegue están garantizados y que las tareas no se van a interrumpir. "El operativo va a culminar encontrándolo", afirmó.
Dos registros de antena, una pista con límites
Uno de los elementos que orienta el trabajo son los datos que dejó el teléfono celular de Moyano. Milciades Ávila, subdirector del Grupo Cero, informó que se detectaron dos registros de conexión con una antena de telefonía en una misma jornada. Hasta el momento de sus declaraciones, era la última información de ese tipo disponible.
El análisis quedó en manos del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) y del área telemática de la Policía de Tucumán. Esos registros permiten fijar referencias geográficas para orientar los rastrillajes, aunque no garantizan una ubicación precisa.
"Uno, a través del impacto de la antena telefónica, puede marcar un tono de búsqueda, pero cuando llegás a ese punto te encontrás con una inmensidad y una realidad muy diferente", explicó Ávila. Por eso los investigadores no descartan ninguna hipótesis y siguen evaluando tanto las zonas ya recorridas como otros sectores de la montaña.
Un terreno que obliga a planificar cada paso
Ávila bajó por un tiempo del cerro para participar de reuniones de coordinación y definir los próximos recorridos. Señaló que las características del terreno y la cantidad de fuerzas que intervienen exigen una planificación constante. "Muchas veces, sin planificación, no podemos llegar a una búsqueda exitosa, más tratándose de este tipo de ambiente, que es bastante agresivo", indicó.
El subdirector del Grupo Cero advirtió que mirar desde Tafí del Valle no alcanza para entender lo que enfrentan quienes suben a pie. "Muchas veces uno ve un panorama desde abajo, a 100 o 200 metros, pero la realidad es muy diferente cada vez que uno lo camina", describió.
Los rescatistas se encuentran con cuevas, grietas profundas, quebradas empinadas y vegetación que recorta la visibilidad. Hay tramos donde un obstáculo aparece detrás de otro y obliga a cambiar el camino previsto.
El operativo se concentra en el cono sureste del cerro, con especial atención al sector este y a las zonas que llevan hacia El Indio y la Ciudad del Portugués. Para revisar algunos puntos hace falta personal entrenado en desplazamientos de montaña, porque hay lugares a los que no se llega por los senderos habituales.
"Se necesita gente especializada en este tipo de búsquedas que pueda acceder. Se está tratando de bajar hacia esas zonas de difícil acceso para realizar un buen avistaje", detalló Ávila.
Nieve, lluvia y niebla: el clima manda
Las condiciones meteorológicas son otros de los grandes condicionantes. En el Ñuñorco los bancos de niebla se forman en pocos minutos y reducen la visibilidad de manera considerable.
Agüero Gamboa contó que durante unos tres días el tiempo permitió avanzar con mayor normalidad, pero después volvieron las lluvias y la nieve, lo que complicó los recorridos a pie y limitó el uso de drones y helicópteros.
Ávila relató que en uno de sus descensos la cumbre había amanecido despejada, con unos cuatro grados alrededor de las seis de la mañana, pero la niebla empezó a cubrir el terreno mientras bajaba hacia sectores más bajos. En otra jornada, una ventana de buen clima permitió trasladar en helicóptero a policías, integrantes del Grupo Cero, personal de Gendarmería y operadores de drones hacia una zona donde continuarían los trabajos. También contó que una nevada cubrió durante la noche las carpas y los elementos del campamento.
"Uno puede ver el pronóstico diario y, sin embargo, el clima se presenta de otra manera", sostuvo. Las autoridades remarcaron que la seguridad de los rescatistas es prioridad: cuando la visibilidad no alcanza, algunas tareas se frenan o se limitan para evitar nuevos accidentes.
Más efectivos, perros entrenados y drones
Del operativo participan efectivos de la Policía de Tucumán, el Grupo Cero, Gendarmería Nacional, bomberos voluntarios y personal especializado de otras provincias. A ellos se sumaron perros entrenados para búsquedas en altura y equipos de drones para observar los sectores de difícil acceso cuando el clima lo permite.
El ministro destacó la colaboración de efectivos de Catamarca, que llegaron con canes especializados, y el trabajo de Gendarmería con dispositivos aéreos. Ávila, por su parte, informó que se esperaba el arribo de un equipo especializado desde Mendoza para reforzar las tareas en la montaña.
La planificación prevé volver a recorrer lugares ya inspeccionados, ampliar las observaciones en las quebradas y definir nuevas incursiones según la información técnica disponible.
Sin plazo de finalización
Mientras se profundizan los rastrillajes, las autoridades mantienen abierta la posibilidad de encontrar a Moyano con vida. Agüero Gamboa mencionó entre las hipótesis que el hombre haya logrado refugiarse en algún sector de la montaña o desplazarse hasta una zona poblada.
Por ahora no hay información concluyente sobre su paradero. Los equipos seguirán trabajando en los sectores considerados prioritarios, con atención especial a las zonas de difícil acceso y a los datos que aporte la investigación telefónica.
Las autoridades reiteraron que el operativo continuará y que la búsqueda de Raúl Moyano no tiene fecha prevista de finalización.