Dos trabajadores rurales vivían sin contrato, con sueldos por debajo del convenio y sin agua potable en una estancia de Pampa del Castillo. El productor ya pagó lo que debía, pero ahora quiere despedirlos y el sindicato apunta contra su explicación.
La denuncia de UATRE expuso a un establecimiento de Pampa del Castillo que tenía a dos trabajadores en negro, con sueldos por debajo del convenio y una vivienda sin las condiciones mínimas. El productor ya pagó los meses adeudados y ahora se discute la desvinculación de ambos.
El caso se detectó durante un relevamiento que la seccional Comodoro Rivadavia de UATRE realizó junto al Renatre. Así lo explicó Demian Gómez, delegado regional de UATRE Patagonia, quien precisó que los dos empleados no estaban registrados y percibían ingresos inferiores a la escala salarial del convenio, que según indicó establece un mínimo de bolsillo de 1.250.000 pesos.
La presentación formal se hizo ante la Secretaría de Trabajo de Comodoro Rivadavia. Ese organismo tiene previsto inspeccionar la vivienda de los trabajadores la semana próxima para constatar las condiciones en que viven.
Una vivienda sin lo básico
Gómez detalló las deficiencias habitacionales: problemas en el techo, las paredes y el baño, además de la falta de agua potable y de calefacción. Tampoco hay acceso seguro al agua, ya que los pozos y vertientes de la zona no garantizan que sea apta para consumo humano.
Pago de deudas y negociación por el despido
Tras el inicio del proceso judicial, el productor saldó los sueldos atrasados en dos cuotas. Ahora la discusión se centra en el despido de los dos trabajadores, con una audiencia fijada para el 6 de noviembre en la que las partes esperan acordar la indemnización.
El dirigente sindical cuestionó el argumento empresario de que no puede afrontar los salarios de convenio. Para Gómez se trata de una maniobra: el establecimiento necesitará reemplazar a los trabajadores porque el productor no va a hacerse cargo personalmente del cuidado de los animales.
Un problema que excede a un solo campo
El delegado de UATRE enmarcó la situación en una problemática regional. Sostuvo que en Chubut el trabajo no registrado es más habitual que en Santa Cruz, donde el principal reclamo de los trabajadores pasa por el estado de las viviendas. Esa diferencia, según su análisis, derivó en una escasez de mano de obra: los peones que ya conocen a ciertos productores no regresan, y por eso se comenzó a contratar gente de Río Negro, del sur de Buenos Aires y de Entre Ríos, en muchos casos sin experiencia previa en tareas rurales.
Fuente: Radio Chubut