Dos parteras, más de 40 denuncias y un pedido de exhumación que puede cambiar todo
Una causa que sacude a Rosario y la región: más de 40 personas buscan su identidad biológica y la Justicia avanza con un pedido que podría destrabar los casos más difíciles. La próxima audiencia podría cambiar el rumbo de toda la investigación.
La investigación penal que apunta a las parteras Dolly y Silvia Viale por una presunta red de venta de recién nacidos en Rosario ya reúne más de 40 denuncias de personas que buscan conocer su identidad biológica y de madres a las que, según la pesquisa, les dijeron que sus hijos habían muerto al nacer.
La causa indaga cómo funcionaba esa trama clandestina entre 1968 y 1980 en Rosario y localidades cercanas. En los Tribunales federales, la querella y la Fiscalía avanzan con dos movimientos clave: la citación a indagatoria de una de las acusadas y pedidos para exhumar los cuerpos de apropiadores fallecidos y así obtener muestras de ADN que se cotejen con los denunciantes.
La hipótesis principal sostiene que la red no operaba solo en Rosario, sino también en ciudades vecinas como Casilda y Cañada de Gómez. Los investigadores estiman que hubo más involucrados, entre ellos parteros y médicos.
Sin registros, la prueba se reconstruye con testimonios
El abogado querellante Juan Singer, que representa a dos de las víctimas, explicó las dificultades del caso: “El tema de la prueba documental es dificultoso dado que los registros del Sáenz Peña han sido destruidos por la Municipalidad en su momento. Estamos hablando de registros de hace 50 años. Vamos a reconstruir a partir de testimonios de las víctimas y de las personas cercanas a los hechos”.
Según la investigación, las parteras atendían en domicilios particulares y también en algunas instituciones públicas. La modalidad, siempre de acuerdo a la pesquisa, se repetía: a las madres les decían que el bebé había nacido muerto y después lo entregaban a familias apropiadoras a cambio de dinero.
Singer advirtió que el círculo de sospechosos es más amplio. “Tenemos conocimiento de que participaron socias de Dolly y que siempre tenía parteros asociados. Tenía una clínica clandestina donde no solamente atendía ella o la hermana, sino también otras personas que fueron variando a lo largo del tiempo. Forma parte de la investigación y de los expedientes. En el caso de Roberto, por ejemplo, la persona que lo entregó era un médico ginecólogo”, afirmó.
El abogado también remarcó que no hay registros del personal a cargo en las instituciones públicas para esas fechas y que las pesquisas se extienden a localidades vecinas, donde hay enfermeras vivas que las vieron trabajar. “El mismo accionar que han tenido en Rosario lo han llevado a todos lados. Por los tipos de respuestas que han tenido las víctimas, era algo ensayado y reproducido hasta el cansancio. Es como una factoría; se han manejado como una empresa”, sostuvo.
Qué les decían a las madres
En la mayoría de los casos, los padres de crianza de las víctimas ya fallecieron. Según el relato de Singer, antes de morir les contaban a los hijos que eran adoptados, y eso, sumado a las firmas de Dolly o de su hermana en la partida de nacimiento, fue lo que disparó las dudas.
Respecto de los padres biológicos, el abogado mencionó varias hipótesis. En contadas excepciones, algunas familias entregaban a los bebés por una suma pequeña de dinero. “Lo que siempre se les decía era que habían nacido fallecidos o con muchas deformaciones, entonces los aislaban y no se los permitían ver a la madre. No les entregaban certificado de defunción ni el cuerpo del bebé. En un caso sí le entregaron un cuerpo, pero no coincidía con la edad biológica de un bebé recién nacido”, detalló.
En las últimas semanas, además, se sumaron consultas de madres que buscan a sus hijos. “Se han quedado con la pregunta de qué pasó verdaderamente. Generó incertidumbre en el apropiado y en la madre biológica. Son los indicios que nos habilitan a la investigación penal”, agregó.
Los delitos y el avance judicial
A Dolly y Silvia Viale les corresponden, según el querellante, los delitos de alteración de los datos filiatorios y biológicos de una persona, y de sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años.
En ambas causas se pidieron prórrogas por la complejidad y la cantidad de recursos que exige la pesquisa. Como parte de la investigación, se solicitó exhumar los cuerpos de los apropiadores fallecidos para obtener muestras de ADN y cotejarlas con los denunciantes. Los resultados demoran entre 15 y 20 días, según la técnica que se utilice.
Singer apuntó contra la defensa: “La defensa no quiere la prórroga de los tiempos para limitar la cantidad de casos que pueden ingresar y así disminuir las imputaciones. Eso repercute en la escala de condena aplicable a este caso”. Y lamentó la falta de colaboración de las acusadas: “Deberían, en un acto de humildad, colaborar y participar. Seríamos mucho más benévolos en la pena solicitada. Además, sería una forma de pacificar y de enterrar este conflicto para que las víctimas puedan dedicarse a avanzar en su vida y poner un punto final pacífico”.
La investigación, dijo, tiene dos objetivos: dar una respuesta penal a quienes causaron el daño y reunir la mayor cantidad de información sobre el origen biológico de las víctimas. “Ese es el delito más gravoso. Hay personas que no saben su verdadera fecha de nacimiento, si sus padres los esperan o si tienen hermanos. Es la violación máxima de la Constitución nacional. Hay un claro avasallamiento a los derechos individuales y personalísimos de las víctimas, que es conocer su origen biológico”, aseguró.
El abogado recordó que la Justicia ratificó que los delitos son imprescriptibles: “Así lo argumentamos tanto la querella como la Fiscalía al inicio de la investigación, y la Justicia lo ratificó en primera instancia y luego en Cámara”.
La audiencia del miércoles 14
El próximo miércoles 14, a las 10, en los Tribunales de Oroño 940 se realizará una audiencia indagatoria a Dolly Viale por la causa de Roberto, que tramita en el sistema procesal anterior. Singer estimó que se pedirán las mismas medidas de restricción solicitadas en el nuevo sistema. Por las denuncias que se tramitan en el sistema nuevo, la querella y la Fiscalía siguen recolectando pruebas y se espera que la causa se eleve a juicio.
“Las víctimas no quieren una venganza; buscan el verdadero origen biológico. Vamos a movilizar todos los resortes de la Justicia hasta obtener ese resultado”, concluyó Singer. Además, recordó que cualquier persona que dude de su origen biológico o en cuya partida de nacimiento figuren estas personas puede dirigirse a la Fiscalía.