Dos modelos frente a frente por Chapadmalal: el intendente y la senadora no se guardaron nada
El futuro de Chapadmalal se juega entre dos modelos que no se parecen en nada: mientras Montenegro respalda la concesión privada de los hoteles, Raverta redobla con un proyecto para que la Provincia se quede con el complejo. El cruce subió de tono y nadie quiere ceder.
La pulseada por el futuro de la Unidad Turística Chapadmalal (UTC) sumó un capítulo picante en la política bonaerense. El intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, salió a respaldar la concesión privada de parte del predio que impulsa el Gobierno nacional, mientras que la senadora Fernanda Raverta redobló la apuesta con un proyecto para que la Provincia recupere la administración del complejo y le asegure un fin social.
El detonante fue la decisión de la Nación de abrir un concurso público para entregar en concesión seis de los hoteles del complejo por 30 años. El mismo esquema prevé ceder otros espacios a la Universidad Nacional de Mar del Plata para un proyecto educativo y dos inmuebles al Municipio, que planea instalar allí un Centro de Atención Primaria de la Salud.
Montenegro: "Acá también se discuten dos modelos"
El jefe comunal defendió la medida en sus redes sociales y planteó que Chapadmalal no puede seguir ligado a la imagen del abandono y el deterioro. Según su lectura, el capital privado es la vía para poner en valor las instalaciones, mover la economía y atraer inversiones a Mar del Plata y la zona.
"Acá también se discuten dos modelos", escribió el intendente, que contrapuso la continuidad de los edificios bajo órbita estatal con una alternativa que, a su criterio, permita rescatar el patrimonio a través de inversiones y nuevos usos.
Montenegro también puso el foco en la cesión de inmuebles a la Universidad y al sistema de salud municipal. Y aprovechó para cuestionar el uso que se les dio a los hoteles durante el conflicto por el intento de toma de tierras en El Marquesado, un episodio en el que vinculó a sectores ligados a Juan Grabois.
La respuesta de Raverta: "No es recuperación, es un remate"
La senadora de Fuerza Patria no tardó en contestar. Lo hizo en su cuenta de X, con un mensaje directo contra el intendente al que acusó de tener postergada a la ciudad. "Montenegro, vos sos el señor ABANDONO, con todas las letras. Tenés Mar del Plata abandonada y venís a hablar de recuperar Chapadmalal. ¡Qué chanta!", disparó.
En la misma publicación apuntó contra la gestión de Javier Milei por avanzar con la concesión y advirtió que un complejo nacido para el turismo social quedaría bajo una lógica de explotación privada. "El gobierno de Milei está rematando la Argentina, hasta los hoteles que hicieron posible el turismo social. No es recuperación, es un remate", sostuvo.
El cruce dejó a la vista dos miradas antagónicas: para Montenegro la concesión es una chance de inversión, empleo y puesta en valor; para Raverta, pone en riesgo la razón social que dio origen al complejo.
El proyecto que ya tiene media sanción
La postura de la senadora no es nueva: se apoya en una iniciativa que presentó antes del anuncio nacional y que consiguió media sanción en el Senado bonaerense en la sesión ordinaria del 15 de septiembre de 2026. El texto propone que la Provincia reclame la titularidad y la administración de los inmuebles que integran la UTC.
El proyecto argumenta que el complejo forma parte del patrimonio histórico y social de la provincia y que sus instalaciones deben mantener como objetivo prioritario el turismo social, sin esquemas de explotación comercial que lo dejen de lado.
Entre sus puntos centrales, instruye a la Fiscalía de Estado a impulsar las acciones judiciales y las medidas cautelares necesarias para reclamar la restitución de los inmuebles. También busca garantizar el acceso al complejo mediante programas de turismo social destinados, entre otros, a jubilados y delegaciones escolares.
Los fundamentos cuestionan que los hoteles puedan administrarse con una lógica exclusivamente comercial y sostienen que la protección patrimonial debe incluir su función social. La iniciativa recupera el origen histórico del predio y su declaración como Monumento Histórico Nacional en 2013.
Además, plantea que la Provincia considere inoponibles frente a ella los contratos de concesión u otros actos sobre los inmuebles que no aseguren su finalidad social. Vale aclarar que se trata de una propuesta legislativa: la media sanción no significa que la administración del complejo ya haya pasado a manos bonaerenses.
El fondo de la disputa
El choque entre ambos dirigentes resume dos posiciones sobre el destino de uno de los complejos turísticos más emblemáticos de la costa. El intendente apuesta a la concesión como motor de inversiones y actividad económica; la senadora quiere que la Provincia tome las riendas y preserve el turismo social como eje.
La discusión también tiene una lectura política local: Raverta puso en duda la gestión de Montenegro en Mar del Plata y su discurso sobre la recuperación del predio, mientras el intendente presentó la decisión nacional como una oportunidad para la ciudad y la región.
Más allá del estado de los edificios, la pregunta de fondo sigue abierta: quién debe administrar Chapadmalal y bajo qué condiciones se garantizará que su recuperación contemple tanto la conservación del patrimonio como el acceso de la gente al turismo social.