¿Qué llevó a la dirigencia de la Lepra a abrir su estadio justo a unas cuadras del clásico y por qué Seguridad tuvo que sumar 200 efectivos?
El sábado, Gimnasia y Esgrima e Independiente Rivadavia se verán las caras en una nueva edición del Clásico de Mendoza. El escenario será el Víctor Legrotaglie y, como solo podrá ingresar la parcialidad del Lobo, la dirigencia de la Lepra resolvió abrir las puertas del Bautista Gargantini para que sus hinchas sigan el partido por pantalla gigante. La medida despertó recelo en el barrio y obligó a reformular el operativo de seguridad.
Los dos estadios están separados por apenas unas cuadras. Con miles de simpatizantes de ambos clubes concentrados a pocos metros para mirar el mismo encuentro, la preocupación de los vecinos creció y el Ministerio de Seguridad tuvo que mover fichas para evitar un cruce.
Por qué se habilitó el Gargantini
Hernán Amat, director general de Relaciones con la Comunidad de la cartera de Seguridad, pasó por Partido Liquidado —el programa deportivo de Radio Post— y explicó el origen de la apertura. Según contó, los simpatizantes de la Lepra habían convocado a un banderazo para despedir al plantel antes de que saliera hacia el Legrotaglie.
"Esa decisión se termina tomando porque los simpatizantes habían hecho una convocatoria para hacer un banderazo para despedir al plantel antes de que salga al Legrotaglie, entonces van a abrir las puertas para poder ver el partido ahí", detalló el funcionario.
Frente a ese escenario, desde el Ministerio sumaron 200 efectivos al dispositivo que ya estaba montado en el Parque General San Martín.
Controlados y encapsulados
Amat fue claro al señalar de quién fue la iniciativa: abrir el Bautista Gargantini "ha sido una decisión de la dirigencia de Independiente Rivadavia". Y justificó la estrategia elegida: "Preferimos que esos hinchas que van a despedir a su equipo se queden instalados dentro de su estadio y tenerlos controlados y encapsulados ahí, para evitar que anden boyando y ahí sí tener un riesgo de que exista un cruce".
El funcionario también marcó los límites de la competencia del Ministerio. "El club es un lugar privado y la verdad que nosotros no controlamos apertura o cierre de puertas, porque tampoco hay un evento deportivo ahí adentro. No es competencia nuestra", sostuvo. Y agregó: "El evento deportivo se lleva adelante en el Legrotaglie, después nosotros trabajamos para garantizar la seguridad del evento y sus inmediaciones".
Un clásico con un solo color en la tribuna
El duelo se jugará únicamente con público local, una medida que ya venía definida por la elección del Legrotaglie como sede. La apertura del estadio de la Lepra busca contener a su parcialidad, pero la cercanía entre ambos reductos convirtió el sábado en un rompecabezas logístico para las fuerzas de seguridad.