Dos hermanos de 90 y 76 años, aislados y sin medicación: quién subió al helicóptero a buscarlos
Dos hermanos de 90 y 76 años, un puesto a 10 kilómetros de la ruta y un camino que se lo tragó el temporal. Sin medicación y sin señal, la única salida posible era el helicóptero.
La tormenta más fuerte de la temporada golpeó de lleno el interior de Neuquén y dejó un tendal de caminos cortados, ríos desbordados y parajes incomunicados. En medio del caos, dos hermanos de 90 y 76 años quedaron atrapados en su puesto, sin medicación y sin forma de pedir ayuda. El rescate llegó desde el aire.
Clorinda y Segundo Pérez son crianceros de toda la vida en el paraje Los Molles, cerca de Bajada de los Molles. Viven unos 10 kilómetros tierra adentro desde la ruta, camino a Chacayco, y para llegar hasta su casa hay que cruzar dos veces el arroyo Los Molles.
El jueves en que todo se cortó
El temporal, asociado al fenómeno del Niño, descargó con fuerza sobre la provincia y provocó la crecida de ríos, el desborde de cañadones y el colapso de los caminos rurales. Villa Puente Picún Leufú y Bajada de los Molles fueron dos de los puntos más castigados.
Al mediodía del jueves, el ingreso conocido como "La Resbalosa" cedió. Las alcantarillas no aguantaron el caudal y el camino quedó inhabilitado, con socavones de más de 1,50 metros y barro pesado.
La casa de los Pérez se abastece con paneles solares e internet satelital. Con la tormenta, se quedaron sin batería, sin señal y, lo más urgente, sin la medicación de base para la hipertensión y la artrosis.
"Nos vimos imposibilitados, ni con la doble tracción podíamos entrar. La única alternativa era el helicóptero", contó Ramón Cuevas, presidente de la Comisión de Fomento de Villa Puente Picún Leufú, que siguió el caso por intermedio de vecinos hasta que se cortó todo contacto.
El operativo que salió desde el aire
Con la urgencia sanitaria encima, Cuevas dio aviso a la Secretaría de Emergencia y Gestión de Riesgos. La titular del área, Luciana Ortiz Luna, coordinó el despliegue aéreo.
El viernes, aprovechando una ventana de buen tiempo, el helicóptero de la Dirección Provincial de Aeronáutica logró aterrizar cerca del puesto a las 11 de la mañana. Para Clorinda y Segundo, que probablemente nunca habían volado, fue su primer viaje en helicóptero.
Las fotos del interior de la aeronave los muestran con los auriculares de comunicación puestos, sorprendidos, intentando adaptarse mientras Ortiz Luna los contenía y les explicaba qué pasaba.
En el puesto se quedaron el hijo de Segundo y su nuera, al cuidado de los animales.
La imagen más potente llegó después del aterrizaje en Villa Puente: Cuevas y otro operario llevan en andas a Doña Clorinda, de 90 años, con su bastón en la mano. A su lado, Ortiz Luna acompaña del brazo a Segundo con su andador y sus pertenencias. Barro, viento y alivio.
Los dos abuelos fueron revisados clínicamente en el lugar por la propia Ortiz Luna, que es médica, y después trasladados por tierra en camioneta hasta Zapala, donde quedaron al resguardo de familiares.
Los vuelos no se detienen
El Gobierno provincial sigue con los operativos de asistencia aérea por el temporal a través de la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos. En Puente Picún y Bajada de Los Molles se concretó la evacuación preventiva de los hermanos, que se encuentran en buen estado de salud.
Pero los vuelos continúan: llevan alimentos, agua potable, medicamentos, atención sanitaria y forraje para animales a las familias aisladas, además de trasladar a pobladores que no pueden cruzar los cursos de agua.
Las acciones dependen de la Secretaría de Ortiz Luna, mediante la Dirección Provincial de Protección Civil, a cargo de Carlos Cruz, y la Dirección Provincial de Aeronáutica, en articulación con organismos provinciales, nacionales y autoridades locales. Cada vuelo se hace aprovechando las ventanas de buen tiempo que permiten operar con seguridad.