Dos hermanos arrastrados por el río Gallegos: el mensaje de la Iglesia que conmovió a toda la comunidad
¿Qué mensaje envió la Iglesia a la familia Virreira y a toda la comunidad de Río Gallegos tras la muerte de los dos hermanos en Palermo Aike?
El Obispado de Río Gallegos difundió un comunicado en el que expresa su profundo dolor por la muerte de José y Leo, los dos hermanos que desaparecieron el domingo tras ser arrastrados por la corriente del río Gallegos, en la zona de Palermo Aike. La institución religiosa acompañó a la familia Virreira y llamó a toda la comunidad diocesana a unirse en oración.
El texto fue dado a conocer después del hallazgo de los cuerpos de los dos pequeños.
El comunicado del Obispado
“Con profundo dolor y consternación, el Obispado de Río Gallegos se une al inmenso pesar de la familia Virreira ante la dolorosa y trágica pérdida de sus dos pequeños hijos Leo y José, ocurrida en Palermo Aike”, señala el escrito.
En otro tramo, la Iglesia diocesana manifestó su cercanía con los padres y allegados: “En estos momentos de conmoción y silencio donde las palabras resultan insuficientes, la Iglesia diocesana abraza con fe, cercanía y fraternidad a los padres, familiares y seres queridos de los niños”.
Un pedido de oración para toda la comunidad
El Obispado pidió que Dios les brinde consuelo y fortaleza para atravesar la pérdida. En esa línea, convocó a parroquias, capillas, movimientos, colegios y fieles a “unirse en oración comunitaria, encomendando a estos dos pequeños al regazo amoroso de la Santísima Virgen María y pidiendo por la pronta consolación y fortaleza espiritual de toda la familia Virreira”.
El mensaje cierra con una plegaria por el descanso eterno de José y Leo: “Que el Señor del Consuelo y de la Esperanza les conceda el descanso eterno y haga brillar para ellos la luz que no tiene fin”.
Junto al comunicado, la institución compartió una cita del Evangelio de Juan que resume la esperanza cristiana ante la muerte: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá” (Jn 11, 25).