Dos futuras médicas pisaron el pueblo de Favaloro y no pudieron contener las lágrimas

Dos estudiantes de la Universidad Favaloro viajaron a Jacinto Arauz por un intercambio. Una de ellas aseguró que el pueblo le movió "los pies, la cabeza y el corazón", y reveló qué fue lo que la quebró al recorrer el lugar.

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Dos futuras médicas pisaron el pueblo de Favaloro y no pudieron contener las lágrimas
Dos futuras médicas pisaron el pueblo de Favaloro y no pudieron contener las lágrimas

Dos estudiantes de la Universidad Favaloro viajaron a Jacinto Arauz para una jornada de intercambio y volvieron con algo más que conocimiento: la emoción de recorrer el lugar donde el médico René Favaloro dejó su huella. Sofía, oriunda de Banfield, y María, de Playa Nueva (Chubut), contaron a LA ARENA cómo vivieron la experiencia.

"Estar ahí, con todo lo que él siempre planteó, creo que es el honor más grande que podemos tener, realmente. Es inexplicable", coincidieron ambas. Y sumaron: "Desde que conozco la universidad y veo la parte humanística y cómo se plantean todos los valores de Favaloro y los respetamos, es espectacular, maravilloso".

Por qué eligieron la Favaloro

La decisión de estudiar en esa casa de altos estudios no fue del todo casual. En el caso de una de ellas, hubo un antecedente familiar: su abuela es docente en la universidad y le había adelantado algunas cosas sobre el doctor y la fundación. Igual, el conocimiento profundo llegó con el ingreso.

"Yo sabía quién era Favaloro, pero lo más general: era Favaloro, bypass y humanismo. Eran las dos o tres palabras que yo relacionaba en mi cabeza", reconoció. Lo que terminó de convencerla fue la forma de funcionar de la institución, algo que la llevó a inscribirse.

Enfermería y Medicina, con la misma vara

Sofía cursa la carrera de Enfermería y no ahorró elogios: "Es de una calidad excelente en cuanto a contenido, a docentes, a toda la información que nos proporciona. Hace como un honor a todo lo que Favaloro siempre quiso hacer dentro de lo que es educación".

María, en cambio, está en tercero de Medicina y puso el foco en el trato con los pacientes. "Vamos a los hospitales públicos un montón, es muy diferente a lo que vemos en lo privado, nos tienen marcado el saber tratar al paciente y verlo de otra manera", explicó. Y detalló cómo la formación humanística atraviesa la currícula: "Tenemos materias como arte y medicina, filosofía y demás, donde vemos al paciente incluso como una obra de arte para poder diagnosticarlo, pero siempre tratándolo desde su mirada. No quieren que digamos 'cama número 108', es otra cosa, es mirar a la persona".

El pueblo que las movilizó

La posibilidad de volver a Jacinto Arauz para hacer prácticas no es una hipótesis lejana: las dos la desean. "Yo quiero volver acá mil veces. Jacinto Arauz me movió los pies, me movió la cabeza, me movió el corazón. Realmente es imposible no emocionarme y llorar cuando veo todo", confesó María.

Para ella, el regreso tuvo algo de reencuentro con un lugar que ya sentía propio: "Sentíamos que volvíamos a un lugar sin conocerlo, porque está tan representado en lo que es la facultad. Tenemos a Jacinto Arauz bien presente". Y agregó: "Yo soy más de pueblo, a mí me movió un montón".

La vocación que encontraron en los profesionales locales

El contacto con médicos, odontólogos y enfermeras del lugar les dejó una impresión fuerte. "Te das cuenta que son profesionales con una vocación enorme, que se dedican, que tienen ese amor por su profesión. De ahí nace todo el humanismo: el querer cuidar, acompañar, sostener al paciente y decirle 'yo te voy a solucionar esto que estás transitando, quedate tranquilo'", describieron.

Para las estudiantes, esa actitud se traduce en confianza y seguridad. "Vi todo eso en todos los profesionales que se nos presentaron acá. Me llevo lo más lindo de saber que son profesionales excelentes. Tiene una calidad que se nota en todas partes", afirmaron.

La recomendación y una reflexión final

Consultadas sobre si recomiendan la Favaloro, no dudaron. "Sí, toda la vida. Hay mucha gente del interior, del exterior y también de Buenos Aires. Es súper recomendable y la calidad de educación es impresionante", sostuvo María.

Sofía cerró con una mirada más amplia sobre lo que debería ser la salud en general: "Todo profesional de la salud, toda persona abocada a cuidar, acompañar, educar, debería tener el humanismo que el doctor Favaloro siempre dijo y predicó y dispersó por todos lados".

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